1. MAYO 17, 2002

40 AÑOS DE ANIVERSARIO
DE FUNDACIÓN DE LA

UNIVERSIDAD CATÓLICA DE SANTIAGO DE GUAYAQUIL

El aniversario de una entidad como ésta, dedicada a estimular la inteligencia, es un hecho trascendente porque nos ofrece la grata oportunidad de renovar propósitos y reencontrarnos con ideales análogos a los que animaron a sus pioneros. Por eso ahora que cumplimos con alborozo cuatro décadas de servicio perseverante, animado por genuinos sentimientos de cariño y lealtad, me dirijo a ustedes para agradecerles por su presencia, que engalana esta ceremonia de significación para la universidad, tanto por su tránsito fructífero en la historia, como por la gestión cumplida en el presente, y su visión sembrada para el futuro.

PASADO:

Con certeza se afirma que el tiempo es lineal, en consecuencia continúa vertiginoso y, por tanto, se distancia infinitamente de sí mismo. Sin embargo, en esta ocasión, pareciera volverse circular, como si otra vez empezara, porque la institución afirma su esencia al incorporar dentro de sí misma la permanente renovación que se ha impuesto.

Lo dicho expresa la razón más rica y valedera que se percibe en esta sesión conmemorativa: cuarenta años de existencia institucional, que celebramos con júbilo porque sentimos que esta trayectoria posee un contenido vivo e intenso. Estamos de plácemes porque esta institución es historia y presencia; es transformación y continuidad; es un pasado que nos enaltece y un horizonte de fecundas perspectivas que nos anima.

Cuán cierto es que el ayer no es más que el recuerdo sentido en el hoy y que el mañana apenas es el sueño vivido en el presente; y en ese transitar de la universidad por el tiempo y el espacio echamos una mirada a los fragmentos escondidos de su historia para descubrir las hazañas de prohombres visionarios, que interpretando el sueño de una comunidad, supieron conjugar virtudes, conocimientos y habilidades, al transitar entre la intelectualidad y la verdad objetiva, entre el espíritu y la materia, entre el sueño y lo cierto, para lograr dar forma a lo quimérico e imaginario y transformarlo en una realidad fecunda, que es precisamente esta ilustre Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, nacida a la luz de los principios cristianos, gracias a la participación de hombres de buena voluntad a quienes, en esta ceremonia investida de solemnidad, deseo, como un testimonio de reconocimiento y en un acto de estricta justicia, rendir un sentido homenaje. Ellos son monseñor César Antonio Mosquera Corral, Dr. Leonidas Ortega Moreira, y todos aquellos que formaron parte de esa fuerza conspicua del despegue, que hoy, para bien de Guayaquil y del Ecuador, es el testimonio viviente que ha contribuido, fructíferamente, en favor de la educación superior y del desarrollo del país.

Queriendo hacer honor a esta historia, permítanme enfatizar que la idea de la iniciativa de la creación de este centro de estudios superior de ciencia y fe germinó en el seno de la juventud universitaria católica, a la que perteneció también como mentalizador el Dr. Santiago Castillo Barredo, mi maestro, a quien siempre admiré desde mi formación colegial en las aulas salesianas por su profundo sentido espiritual y calidad humana, por su gran caudal de sabiduría y por sus ilustradas enseñanzas, que calaron muy hondo en mi espíritu. El Dr. Castillo, maestro por vocación, en un fragmento de sus vivencias para las Memorias editadas por los 40 años de fundación, expresa que la Universidad Católica no nació en un día, sino que fue fruto de una idea feliz, larga y hondamente acariciada, de
una oración tan confiada como pertinaz, de un anhelo guayaquileño, y desde luego, de la generosidad de Dios.

Fundado el claustro universitario en el gobierno del Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy, el 17 de mayo de 1962, vino la sucesión de períodos en los que para beneplácito de la institución sus rectores dejaron imperecedera huella, fruto de su experiencia y de su capacidad de gestión universitaria. Los primeros esfuerzos buscaron apoyo para promover y financiar la actividad académica, obra gigantesca que tuvo que asumir con mucho acierto el primer rector, Dr. Leonidas Ortega Moreira. Continuó el camino de expansión y crecimiento el Ing. Pedro Aguayo Cubillo; enfrentó tiempos difíciles, pero con visión universitaria el Dr. Nicolás Parducci Sciacaluga; creó un verdadero clima de paz y armonía el Dr. José Baquerizo Maldonado; fructificó la regularidad estructural el Ing. Eudoro Cevallos de la Jara; desarrolló un espíritu de intenso trabajo el Dr. Gustavo Cornejo Montalvo; cumplió dos períodos de labor exitosa el Dr. Gustavo Noboa Bejarano; continuó la obra de ascenso, a pesar de la crisis del país, el Ab. Vladimiro Álvarez Grau, y, privilegiado por el destino, asumo por generoso mandato de la comunidad educativa, el desafío de conducirla en los albores del siglo, y por feliz coincidencia presido estas festividades de aniversario.

Puedo aseverar que esta Universidad, a lo largo de su existencia, ha sido fiel a su propósito, y con espíritu de lucha ha emprendido una senda propia, y al mismo tiempo universal; ha demostrado que dentro y fuera de las aulas el saber no tiene fronteras; se ha convertido en un centro de reflexión, en el espacio para el aprendizaje, para las ideas nutrientes; el lugar donde se han formado y se modelarán profesionales dotados de conocimientos y valores, principios y creencias, habilidades y destrezas, para enfrentar con capacidad los complejos retos que la sociedad demanda.

PRESENTE:

En la actualidad, el mundo está sintiendo transformaciones muy veloces y cambios paradigmáticos, incluso en las empresas: como reducción de las bases ocupacionales; movilidad en el trabajo; continuas sustituciones de perfiles profesionales, realidades en las que nuestra universidad está trabajando para atender las tendencias y demandas. Por eso la actualización de currículos; la incorporación de prácticas en las empresas; la utilización de metodología participativa e investigación aplicada en el aula, el aprendizaje de las instrumentales que incluyen el inglés y del lenguaje de la computadora, constituyen partes elementales de nuestra educación.

Frente a eso, la relación maestro-alumno en nuestra institución juega el rol de organizador de experiencias académicas, asesor y tutor del estudiante, a través de mecanismos novedosos.

Estoy seguro, de que con un esfuerzo inteligente y decidido, la Universidad puede reafi rmarse en su misión ancestral, sin por ello renunciar, a los retos del tiempo presente.

empeño
perseverancia
fe
visión

En consecuencia, el desarrollo del docente es y será prioridad institucional, pues de su calidad depende la educación que ofrecemos; es así que el catedrático tiene, preferentemente, mayor apoyo en su formación pedagógica y académica de cuarto nivel.

En función de alcanzar la internacionalización de la educación y la eficiencia en la gestión universitaria, estamos actualmente en pleno desarrollo tecnológico, gracias a los convenios suscritos con IBM, Oracle, Interlogin y Octonet, que nos proveen del Back bone, telepuerto, servicios de educación personalizado, correos para profesores y estudiantes, desarrollo del nuevo portal, workflow, redes de relecomunicación vía satélite y la adquisición últimamente de una radiodifusora, con el objeto de lograr una estrecha vinculación de nuestra entidad con el sector externo, y hacer del conocimiento y de la información distante un espacio de enseñanza - aprendizaje que rebaza toda frontera y adquiere mayor relieve y cercanía.

FUTURO:

Pero también es cierto que en una época como la actual hay que mirar la vida con visión de futuro, ya que vivimos en el mundo del mañana, que presenta caminos que aún no han sido recorridos en esta era deshumanizada, de desesperanza, de angustia, de frivolidades y de confusiones. Es imprescindible buscar y hallar fórmulas más justas de bienestar común, de paz solidaria, de comprensión humana y de desprendimiento racional. El reto es inmenso, pero en los albores de este milenio necesitamos hombres con grandeza de espíritu, capaces de crear milagros para que a través de la educación contribuyamos al progreso de las instituciones y del país.

Señor Presidente de la República, cuánta razón tenía quien afi rmó en una jornada sobre educación, justicia y libertad, que un gobernante es estadista si educa a su pueblo para entender, discutir, juzgar y decidir su futuro. Usted, que dirigió la cuarta parte de nuestra existencia institucional, que como educador por vocación ha consagrado su vida al servicio de la juventud y hoy es primer magistrado de la nación, sabe por experiencia que el mundo nos exige y nos impulsa a desarrollarnos urgentemente como país, a base de una economía competitiva de mercado, y el camino propicio para mejorar la competitividad y elevar la productividad en gran medida depende de la educación, y bajo esta perspectiva, la Universidad Católica ha tomado el rumbo para asumir los desafíos frente al futuro, para implementar con urgencia un modelo de educación que contribuya a forjar una sociedad basada en el desarrollo con conocimiento, equidad y justicia, en una cultura de paz, respeto a los derechos humanos, solidaridad y democracia. Bajo esta línea nos corresponde continuar promoviendo una educación de calidad, a través de cambios innovadores, prudentes y audaces, reexaminando críticamente lo que hacemos para formular con claridad lo que debemos hacer.

Liderazgo institucional,
individual y colectivo,
innovador y visionario,
orientado anticipadamente
a las nuevas demandas de
la sociedad.

La tarea es difícil, pero somos razonablementeoptimistas al proponer condiciones para enfrentar el desafío y provocar cambios de mentalidad, crear un clima de trabajo fecundo y desterrar los viejos mitos que aún se resisten a abandonar el claustro universitario.

Hace pocos lustros, las nuevas concepciones emergentes eran consideradas prohibidas. Pero atrás debe quedar el dogmatismo académico, la improvisación en la gestión y la inercia. Buscamos encaminarnos hacia la excelencia y liderazgo institucional, individual y colectivo, innovador y visionario, orientado anticipadamente a las nuevas demandas de la sociedad. Aspiramos a que nuestra Universidad Católica, más que una transmisora de conocimiento, sea un verdadero foco de transformación para inculcar valores y principios cristianos, forjar convicciones, infundir sabiduría, suscitar aptitudes, promover artes prácticas y despertar un sentido de responsabilidad y compromiso para erradicar la corrupción y trabajar por la justicia que tanta falta hace en nuestro medio.

Esta es la nueva síntesis, que seguramente demandarán las circunstancias en el futuro, de tal suerte que estas pinceladas nos permitirán bosquejar la universidad del mañana para trascender del discurso a los cambios de políticas, de normatividad sistémica, de mentalidad abierta, de liderazgo académico, de estructuras eficientes, de programas y de contenidos curriculares visionarios.

La tarea es fascinante, por su complejidad y riqueza, sobre todo cuando se percibe un futuro que se puede forjar con esfuerzo y talento.

Permítame, finalmente, distinguida concurrencia, ofrecer en esta noche estelar la cálida felicitación institucional al Dr. Gustavo Noboa Bejarano, presidente constitucional de la República del Ecuador, por haber sido investido con la máxima distinción que ofrece nuestro claustro: el Doctorado Honoris Causa, que el Consejo Universitario le ha concedido por sus merecimientos como educador y académico, por su vocación de servicio a la juventud, y como rector de esta universidad durante una década de grandes realizaciones.

Al Dr. Ramiro Larrea Santos, profesor fundador, maestro ante todo, quien se ha hecho acreedor a la Condecoración Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, por ser el único que durante cuarenta años consecutivos ha permanecido en estas aulas universitarias, nutriendo la mente y el espíritu de la juventud, con la entrega de sus conocimientos y el testimonio de su vida ejemplar.

Debo también consignar mis expresiones de gratitud al Econ. Mauro Toscanini Segale, vicerrector general; a la Dra. Cecilia Vera de Gálvez, vicerrectora académica, al padre José Cifuentes Romero, representante arzobispal; a los señores decanos de facultades, a los señores representantes de los docentes y de los gremios correspondientes ante el Consejo Universitario, directores de carreras, funcionarios, miembros de las comisiones asesoras, profesores, estudiantes y trabajadores de la universidad, por ser indulgentes con su rector y admitir sus imperfecciones humanas, constituyéndose el firme soporte que permite el cumplimiento de las responsabilidades impuestas para el logro de las metas trazadas.

A los señores ex rectores y ex vicerrectores del claustro, los que nos acompañan y los que se encuentran ya en la gloria prometida, por lo que fueron y son para la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil.

Al ilustre arzobispo de Guayaquil, Dr. Juan Ignacio Larrea Holguín, por su continua y paternal orientación como pastor, y por el generoso donativo de más de cien mil fichas jurídicas, resultado de un trabajo perseverante durante 50 años de investigación para "contribuir al progreso de los estudios en este centro de formación investigación y docencia".

La tarea es fascinante,
por su complejidad y
riqueza, sobre todo
cuando se percibe un
futuro que se puede
forjar con esfuerzo
y talento.

Al Ing. León Febres Cordero Rivadeneira y al abogado Jaime Nebot Saadi, por su apoyo incondicional desde la Alcaldía de Guayaquil para el avance material del campus universitario.

Al H. Consejo Provincial del Guayas, en la persona de su prefecto, el Arq. Nicolás Lapentti, y a su presidente alterno, Ab. Jaime Nogales, por el apoyo brindado para la materialización del auditorio de la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales.

Al economista Julio Molina Flores, gerente General del Banco del Estado, por su continuo y decidido apoyo al desarrollo físico del campus universitario.

A la Ab. Mariana Alcívar de Lozano, y Vicenta Tejena de González, titulares nacional y regional del IECE, por demostrar una profunda vocación de servicio a la educación, al atender periódicamente las solicitudes de crédito de nuestros estudiantes.

A Humanigroup Fundation, representada por la Sra. Denisse Duval, y a Lolita International Fundation, representada por sus personeros, Dra. Dolores Salazar de Morán, y Econ. Alfredo Morán Córdova, quienes con tesonero esfuerzo y generosidad humanitaria vienen contribuyendo con el donativo para la construcción del proyecto del Hospital Universitario Católico y su compromiso de conservación por un período de 5 años consecutivos.

Al Dr. Alberto Moreno Argudo, funcionario de esta institución, por haber hilvanado las anécdotas y remembranzas del pasado y del presente, ofreciéndonos en edición de lujo las Memorias de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, con un trabajo tesonero cumplido con constancia, vigilias y esfuerzo. Igualmente, a su equipo de apoyo, de manera especial al señor Luis Vayas Amat y al personal de Offset Graba, que pacientemente y con profesionalismo emprendieron la tarea de perfeccionar la obra.

Al Ab. Guillermo Villacrés Smith no solamente por haber sido el generoso soporte para la elaboración de las Memorias, gracias a sus 30 años de leal servicio a la causa universitaria, sino por todo lo que él es y significa para nosotros: una columna inamovible en esta entidad educativa.

A los docentes, estudiantes y trabajadores, verdaderos protagonistas de la vida universitaria, que en esta noche de aniversario han recibido condecoraciones por su constancia y por su mérito, para lucirlas en sus pechos y guardarlas en sus corazones.

Mis agradecimientos al Señor Diputado Mauricio Salem y por su digno intermedio al Honorable Congreso Nacional, por haberme sorprendido concediéndome esta presea, que la recibo con humildad y con el corazón henchido de emoción, a nombre de mi querida esposa Cecilia, que ha sido un puntal en mi vida; a nombre de mis tres hijos profesionales, producto de esta querida universidad, y de nuestro último vástago, Juan Carlos, que en esta edad madura, para felicidad nuestra, nos concedió la divina providencia; a nombre de los maestros de esta querida universidad y de los educadores del país, porque educar, también es hacer patria.

La Universidad Católica, en esta magna conmemoración, promete solemnemente continuar siendo fiel a la causa: de la iglesia, de la patria, y de la juventud, para que su obra de luz la ilumine por siempre.

Y para concluir, voy a parafrasear al maestro y poeta libanés Kalil Gibrán, quien dijo: "Si mi voz se hace débil en vuestros oídos, y mi amor se desvanece en vuestra memoria, entonces, volveré como la niebla, que se aleja en el alba, dejando el rocío sobre los campos, para luego elevarse y hacerse nube, y caer nuevamente elluvia; ya que somos la semilla de la planta tenaz, y es en nuestra madurez y plenitud de corazón, que somos dados al viento y esparcidos por doquier".

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2. MAYO 19, 2003

41 AÑOS DE ANIVERSARIO
DE FUNDACIÓN DE LA

UNIVERSIDAD CATÓLICA DE SANTIAGO DE GUAYAQUIL

Un discípulo preguntaba al poeta y pensador Gibrán: "Maestro, me inspira temor el tiempo, pasa sobre nosotros y nos roba la juventud. ¿Qué nos da a cambio? Él le contestó: 'Toma un puñado de buena tierra. Encuentra en ella una semilla y un gusano. Si tu mano fuera lo suficiente espaciosa y paciente, la semilla podría convertirse en bosque y el gusano en una bandada de ángeles. Y no olvides que los años que transforman la semilla en bosque y los gusanos en ángeles, pertenecen a este ahora; todos los años son de este mismo ahora'". Y es, en este preciso ahora, que con alborozo e inmensa alegría de vivir un presente fecundo y con visión de esperanza en el mañana, damos inicio a la celebración del cuadragésimo primero aniversario de fundación de nuestra querida institución, la Universidad Católica Santiago de Guayaquil.

Distinguida concurrencia, gracias por compartir con nosotros un año más de vida institucional. Vuestra presencia aquí engalana esta ceremonia solemne, este acto de trascendente significación académica, y de continuos desvelos por alcanzar la cúspide de lo más excelso del saber. Son cuarenta y un años de existencia que celebramos con alegría y júbilo, porque sentimos que esta trayectoria es como un inagotable manantial de sabiduría, que brota y corre murmurando hacia el ancho mar del conocimiento. Estamos de gozo realmente porque esta institución es semblanza y presencia; un pasado que nos honra y un futuro que nos anima. Ese es el mundo de la academia, es la forma excepcional de descubrir el cosmos, de observarlo y transformarlo por medio de las ciencias y humanidades. La aventura de existir es la aventura del conocimiento. La nueva centuria será de nuevo la de los exploradores, es decir, de todos aquellos que sean capaces de descubrir las rutas inéditas hacia los más prodigiosos paradigmas. El viaje será un periplo de pensamiento, y de la acción habremos de contemplar sin duda la unidad entre la teoría y la práctica. Así pues, el milagro será construido entre nosotros al volver a fundir las ciencias y la humanística; las antiguas preguntas tendrán adecuadas respuestas y la organización de los hombres habrá de ser fluida y horizontal, sustentadas en las verdades del conocimiento y en equilibradas formas de interacción y convivencias.

Distinguida audiencia, permítanme por un instante, echar una mirada retrospectiva a un fragmento del tiempo: un año; al trabajo tesonero, emprendido con el apoyo, el talento, la voluntad y la guía inteligente de los vicerrectores, decanos y demás miembros de esta entidad, con el afán de dar cumplimiento estatutario de este informe, al esbozar escuetamente nuestro compromiso y nuestra acción cumplida con la comunidad institucional y la sociedad.

Planificación y Evaluación

Nuestra Universidad, siendo parte de ese mundo competitivo de saberes, se ha empeñado en impulsar el desarrollo institucional ligado a la planeación, como herramienta de cambio y superación académica, a fin de vitalizar la marcha de nuestro centro de estudio, tanto en la gestión, como en la dirección, bienestar y desarrollo, basado en el proceso metodológico de la planificación, en sus fases de diagnóstico situacional, nudos críticos, problemas, estrategias, y proyectos de calidad para el plan quinquenal.

Conscientes de que la educación superior debe enfrentar desafíos en la búsqueda de nuevos enfoques y métodos de enseñanza-aprendizaje, conforme al progreso tecnológico actual, y enfrentar sobre todo la calidad de la enseñanza, se ha incorporado adicionalmente al proceso educativo la evaluación con el fin de generar una nueva cultura y alcanzar como meta cercana la anhelada excelencia.

Académico e Investigación

Uno de los cambios cuantitativos y cualitativos en lo académico ha sido la creación de nuevas carreras en relación a las demandas sociales, así como la incorporación del nuevo modelo pedagógico universitario, que busca instrumentar formas y métodos que permitan potenciar en los estudiantes la formación de habilidades relacionadas con el empleo de las nuevas tecnologías de la información, así como elevar su preparación para el desarrollo investigativo sobre la base de una actuación creativa, para el desempeño profesional competitivo, acorde con la exigencia del mundo actual y futuro.

La aparición de nuevas manifestaciones en los procesos económicos, científicos-tecnológicos, sociales y culturales están imponiendo retos y oportunidades, que actualmente están siendo atendidos en los niveles de posgrados con ofertas de programas de maestrías, especializaciones y diplomados superiores, para contribuir a la formación de ciudadanos capaces de participar en el desarrollo innovador, y de generar y aplicar conocimientos de forma original y creativa.

Siendo la producción del conocimiento por medio de la investigación una de la principales fuentes de retroalimentación y actualización de los planes y programas de estudio, y propósito de la universidad contribuir en la solución de los problemas del país, se creó el Sistema de Investigación y Desarrollo, Sinde, órgano coordinador y de apoyo para todas las unidades académicas, institutos, centros, y comisiones vinculados con el quehacer investigativo de la institución.

Frente a los grandes desafíos que la globalización excluyente y la sociedad del Siglo XXI plantean, y en la búsqueda de democratizar la educación y gracias al desarrollo de la comunicación, se ha creado el sistema de educación a distancia con sus modalidades abiertas (clásica) y la modalidad virtual, con apoyo de la tecnología de la comunicación. Con ello aspiramos a ampliar nuestra cobertura educativa y hacernos eco del lema "de que si el estudiante no va a la universidad, la universidad va al estudiante".

Un viejo anhelo de la comunidad universitaria se ha concretado, con la adquisición de la instalaciones de la ahora llamada Unidad Educativa "Santiago Mayor", y con ello cerramos el círculo en el proceso de formación educativa a nivel preescolar, primaria y enseñanza media. La renovación de la infraestructura física, el equipamiento de laboratorios, la biblioteca y la incorporación de la tecnología de punta serán el soporte del nuevo modelo pedagógico concebido para una formación integral, con manejo de los instrumentos de computación y las lenguas extranjeras inglés y francés. Seguros estamos de que con la nueva formación para el mejoramiento de los bachilleres, tendrán allanado el camino en su ingreso y estudios en los niveles universitarios, para que con mente abierta y capacidad articulen y profundicen con mayor éxito sus conocimientos.

Bienestar y Desarrollo Humano

Con espíritu cristiano y solidario, en el ámbito del bienestar y desarrollo humano, nuestro compromiso con la comunidad universitaria ha sido, es y será siempre el de fomentar la calidad de vida, el desarrollo humano y la satisfacción de sus miembros, generando un clima de comunicación y salud organizacional, en favor de nuestros profesores, estudiantes y trabajadores, a través del impulso de programas académicos, económicos, sociales, y culturales, tales como el proyecto del nuevo reglamento de profesores que reconoce y estimula los justos méritos docentes, los programas de asistencia médica, apoyo a los programas de compras corporativas de bienes, becas, pensión diferenciada, préstamos emergentes, bolsa de trabajo en trámite para su aplicación, prestaciones de servicios de biblioteca, Cepic, ciber café, boutique, autoservicio, y los proyectos de construcción de las nuevas canchas polideportivas, piscina, pista de atletismo, gimnasios, por citar al menos unos en pleno servicio y otros en proceso de ejecución.

Gestión Técnica, Administrativa e infraestructura

Así mismo, buscando que la gestión integral de la institución sea eficaz y competitiva para promover sistemáticamente la productividad, la reducción de los costos, el aumento de la demanda, la agilidad en la atención, el fortalecimiento del ambiente laboral y la procura de la consecución de los recursos, se está incorporando a la gestión el sistema integrado de información Siuc. Con el propósito de regular el tránsito y la circulación de los vehículos y peatones, contamos ahora con la señalización horizontal y vertical, y con el apoyo de la I. Municipalidad de Guayaquil el asfalto de todas las vías del campus, y en procura de una mejora sustancialmente del ordenamiento vehicular disponemos de un parqueo automatizado. En lo referente al registro automático del personal, se ha incorporado un moderno sistema de control, la biometría de la huella digital, y para sistematizar una fluida comunicación institucional acabamos de instalar la nueva Central Telefónica Computarizada. En cuanto a la racionalización del uso del espacio físico y el control de la seguridad, hemos construido las unidades de la administración del deporte y guardianía de seguridad, las bodegas de la UC, los talleres de servicios, los
locales para los canes de seguridad, la remodelación de la Federación de Estudiantes y del El Mirador, antigua construcción de estilo romano y que actualmente se ha destinado a las actividades culturales de la universidad.

Vinculación con la sociedad

Considerando la existencia de los nuevos procesos, las expectativas del desarrollo nacional, las condiciones de la globalización y los cambios en las relaciones sociales internas e internacionales, hemos asumido el compromiso de estrechar vínculos entre las instituciones educativas, las empresas, la comunidad, los gobiernos seccionales y el Estado ecuatoriano, porque la eficacia de la preparación del recurso humano, la adecuada transferencia e innovación tecnológica y la creación cultural universitaria, exigen cada vez más la interacción entre el sector educativo y el medio externo. En razón de ello, hemos suscrito convenios de cooperación académica y alianza con diversos e importantes sectores de la patria, y otras entidades internacionales para fomentar el desarrollo de la investigación, el intercambio del conocimiento, la prestación de servicio, y la educación continua. Para potenciar esta interacción con los sectores social, públicos, privados, y políticos, contamos con los institutos adscritos a las facultades y el Sinde; con la Fundación Guayaquil de la UCSG, de reciente creación; Foro Siglo XXI, espacio creado para el encuentro y la reflexión con la sociedad. Adicionalmente tuvimos el privilegio de ser anfitriones del Congreso Ecuatoriano de Historia, magno evento que concitó a destacados y renombrados historiadores nacionales y extranjeros, y de las conclusiones obtenidas podemos extraer la lógica de interpretar el pasado, comprender el presente y tener la visión de hacia dónde va el futuro.

Internacionalización de la Educación

Para adaptarnos a la nueva realidad mundial, cumplir con nuestro papel de la manera más eficiente posible y elevar el nivel de calidad, estamos trabajando afanosamente en proyectarnos hacia la internacionalización, incluso más allá del ámbito regional, buscando integrarnos en una dimensión internacional e intercultural. La internacionalización de la educación superior, más que ser una opción, es una responsabilidad, porque se haría un perjuicio insondable a los estudiantes si no se les diera la oportunidad de prepararse adecuadamente para vivir y trabajar en un mundo complejo y sin fronteras, interdependiente y multicultural.

En este aspecto destaco como hecho trascendente la alianza formal con una de las universidades más prestigiosa del mundo, la George Washington University, y el apoyo de la Corporación Andina de Fomento (CAF ) para que se dictara el primer seminario de gobernabilidad y gerencia política, dirigido a líderes políticos del país y de América, como también la concreción de un sinnúmero de convenios de cooperación académicos científicos, suscritos con universidades del continente americano, europeo y del país.

Desarrollo Tecnológico

La sociedad global ha sufrido un cambio radical. La incorporación de la tecnología en todas las esferas de la sociedad, incluyendo la educación, está generando nuevas formas de socialización, nuevas definiciones de la identidad individual y colectiva. Estas nuevas tecnologías con la circulación de la imagen, y de la palabra, los dispositivos multimedia y el desarrollo formidable de las redes telemáticas, han permitido entrar a la humanidad en la era de la información y la comunicación universal, eliminando las distancias y fomentando las relaciones internacionales y una concepción global del mundo. Para nosotros esta situación ha constituido un enorme desafío de innovación conceptual y tecnológico, que en el terreno de la práctica la hemos asumido con grandes esfuerzos, al dotar de salas de cómputo a todas las facultades y departamentos académicos de la universidad, con acceso a Internet e intercomunicación interna a través del backbone, la biblioteca virtual en proceso, lo que constituye un nuevo aporte para la actualización del conocimiento científico de la Universidad, y en breve contaremos con el portal de la UCSG como herramienta de consulta virtual de algunos servicios académicos, administrativos y de fuente de información alternativa, para en un paso siguiente constituirnos en (ISP), es decir proveedores del servicio de Internet en alianza con Impsat para la comunidad universitaria.

Inspirados en nuestro propósito y basados en uno de los pilares de la educación, Aprender a Ser, de la UNESCO, se creó la nueva modalidad de educación a distancia o sistema abierto, donde la educación ha logrado franquear las fronteras en que la encerraron la tradición secular.

Imaginación
esfuerzo inteligente
brillantez
Sencillez

Comunicación Institucional Con el afán de afi anzar el posicionamiento de nuestra Universidad, de construir la nueva imagen con una mejor y renovada proyección externa, y de mejorar la comunicación institucional, se creó el Sistema de Comunicación y Marketing; así difundimos lo que somos, lo que pensamos y lo que hacemos. De ese modo, y en coordinación adicional con el Sistema de Publicaciones y la Secretaría General se editan mensualmente el mensaje del rector; bimensualmente, el informativo Cronicatólica; y trimestralmente, la Revista Alternativas, y con el apoyo de Difusión Cultural y organismos de la universidad se impulsan los programas extracurriculares para los estudiantes, como complemento a su formación integral. En lo que respecta a la promoción e interrelación con los futuros bachilleres, contamos con los eventos de casa abierta, Expoplaza, talleres para los abanderados, y en todos ellos participan las instancias de la Universidad involucrados en el proceso.

En esta noche tuvimos la primicia de entonar por primera vez en un acto oficial el Himno de la Universidad Católica, letras y música de Sonia Manzano, que fue preparado en homenaje a los 40 años de vida institucional, cumplidos el año pasado, y en recordación a esa fecha permítanme anunciarles que se encuentran en circulación en la Librería Científica las memorias de la institución y a su vez reiterar nuestro reconocimiento a Correos del Ecuador por la emisión del sello postal, que inmortaliza en el tiempo el nombre de esta casa de estudios.

Una mirada hacia el Futuro:

Estamos conscientes de que las condiciones actuales del mundo nos conducen a satisfacer efi cientemente las necesidades que demanda la sociedad, convertirnos en auténticos gerentes y hábiles para la administración, siguiendo la racionalidad económica que lleva al éxito de cualquier empresa.

Pero más allá de los conceptos que presupone el mercado, el precio, el servicio y el cliente, la tarea de educar debe centrarse en la herencia de la sólida tradición crítica, en donde por muchos siglos, los académicos de vieja estirpe, han discutido los papeles que incumben al maestro y al alumno, la formación básica y humanista, la dimensión social, cultural y política, que no puede ni debe abstraerse la comunidad universitaria; la refl exión de la universidad sobre sí misma y su función de constituirse en pertinaz interpelante
de todo cuanto acontece.

Admitimos que existen diversos modos de comprender al mundo contemporáneo, pero en el ámbito académico y más aún en instituciones como la nuestra, que tiene un rol preponderante de carácter social, luchamos para que no se pierdan los contenidos sociales y políticos, que otrora movilizaron a la opinión pública y a sus orientadores. Luchamos para que las personas no se conviertan en agentes individuales que se mueven por apetitos y aversiones como las anunciadas por Hobbes, pues todas se homogenizan para encontrar sitios en el gran mercado mundial.

Pues toca a nuestra Universidad rescatarse a sí misma y con ello rescatar la unidad del saber, que permite al hombre entrar en una vida de relación con su entorno, en todos los aspectos que la naturaleza reclama, incluyendo el ético, sin descuidar el estudio y la investigación al limitarlo tan solo a los marcos estrechos de la economía prevaleciente.

Nos cabe afirmar un ethos eminentemente académico y humanista. De ese modo, damos énfasis a la formación integral de la persona,
como celosa guardián de la ciencia y del arte, y en suma de la cultura, patrimonio intangible en el que nos reconocemos como seres creadores, dotados de razón y sentimiento.

Finalmente nuestra Universidad Católica, en este momento histórico, debe extraer del mensaje de Cristo, con mayor profundidad, aquellos principios inspiradores que nos guiarán en ese caminar en el presente siglo, para que el conocimiento, la tecnología y las relaciones humanas estén siempre al servicio del bien integral del hombre y de la sociedad.

Estoy seguro de que con un esfuerzo inteligente y decidido, la Universidad puede reafirmarse en su misión ancestral, sin que por ello tenga que renunciar a los retos del tiempo presente que exige de nosotros inteligencia, imaginación y voluntad.

Finalmente, permítanme, apreciados y distinguidos concurrentes, ofrecer en esta noche estelar el reconocimiento y la cálida felicitación institucional al Ab. Jaime Nebot Saadi, alcalde del cantón Guayaquil, quien ha sido merecidamente condecorado con la máxima presea UCSG que se concede a personalidades nacionales o extranjeras por su prestigio intelectual, virtudes cívicas y servicio a la educación.

Quienes tenemos la suerte de ser amigos y compañeros de Jaime desde la infancia, en la época escolar cristobalina, recordamos con entusiasmo su calidad de aprovechado estudiante y de su brillantez intelectual, de su liderazgo, capacidad de conducción y habilidad oratoria, de su calidad humana y sencillez, que cautivaba la admiración y el aprecio de todos los que fuimos en ese entonces sus compañeros.

Jaime Nebot de hoy, desde el sillón de Olmedo, se ha convertido en el primer servidor de Guayaquil y de la patria, porque ha entregado todo de sí, y ha demostrado ayer y hoy, a través de la acción, que allí está siempre, lo que hace que propios y extraños les reconozcan sus grandes méritos cívicos, patrióticos y solidarios, y aquí cabe mencionar una frase célebre del Dr. Roberto Gilbert Elizalde: "Mi carrera terminará un día, pero quedará algo inmortal e inolvidable en el corazón de Guayaquil, que toma cualquier semilla de bien, la engrandece y fructifica, y la convierte en corona de gloria para su ciudad".

En cuanto a su apoyo a la educación y esencialmente a la Universidad de la que fue su alumno, debo resaltar su contribución para la edificación del coliseo, que data de su época de gobernador de la provincia, y hoy gracias a su apoyo contamos con el asfalto del campus universitario, la vía de acceso a los terrenos del proyecto Hospital Universitario, y la suscripción de varios convenios, entre ellos el de los estudios técnicos de la terminal terrestre, y los que están en camino en el corto plazo como la rehabilitación del Malecón del Salado, el paso a desnivel frente a la Universidad Católica y otras tantas obras complementarias de beneficio para la institución y para Guayaquil.

También quiero agradecer a mis entrañables compañeros de trabajo, el Econ. Mauro Toscanini Segale, vicerrector general; a la Dra. Cecilia Vera de Gálvez, vicerrectora académica; al padre José Cifuentes Romero, representante arzobispal; al Ab. Guillermo Villacrés, secretario General; al Ab. Iván Castro, asesor Jurídico; a los señores decanos de las distintas Facultades; al señor representante de los docentes ante el Consejo Universitario; a los directores de los sistemas; de las carreras; departamentos; funcionarios; miembros de las comisiones asesoras; estudiantes y trabajadores de la Universidad, por ser benevolentes con su rector al admitir sus imperfecciones humanas, y constituirse en el firme soporte que permite el cumplimiento de las responsabilidades impuestas para el logro de las metas trazadas.

A los señores ex rectores y ex vicerrectores de esta Alma Mater, los que nos acompañan y los que están en la gloria de Dios, por lo que hicieron y hacen por la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil. Al ilustre arzobispo de Guayaquil, Dr. Juan Ignacio Larrea Holguín, por su invaluable orientación como pastor, y a los docentes, estudiantes y trabajadores, verdaderos héroes de la vida universitaria.

Finalizo con este pensamiento extraído de la milenaria cultura libanesa: "Si la recompensa es la meta de la religión, si el patriotismo sirve a intereses egoístas, y si se persigue la educación para medrar de ella, entonces prefiero ser un descreído, un apátrida y un humilde ignorante".

Estos permanecen porque forman parte del Espíritu Eterno, aunque se oculten y duerman de tanto en tanto, imitando al Sol en el crepúsculo, y a la Luna al alba.

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3. MAYO 17, 2004

42 AÑOS DE ANIVERSARIO
DE FUNDACIÓN DE LA

UNIVERSIDAD CATÓLICA DE SANTIAGO DE GUAYAQUIL

Hoy, como ayer, sentimos aún el eterno palpitar del tiempo que nos conduce por ese pasaje de la historia para honrarnos de un glorioso
pasado, construido por las hazañas de hombres soñadores y visionarios, que llevados por un impulso imaginario, creativo y de coraje, cumplieron ese sueño fantástico y legendario, esa magna ilusión que hoy, trastocada en obra fecunda, emerge como un coloso en el ámbito educativo, como es nuestra ilustre Universidad Católica de Santiago de Guayaquil.

Las ideas de esos pioneros se cristalizan en obra auténtica, dando fruto en la educación superior, donde la inspiración se materializa por una sabia decisión del entonces Presidente Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy, quien por decreto ministerial autoriza el funcionamiento de la UCSG, el 17 de mayo de 1962, y que a la sazón del momento nos corresponde festejar con regocijo y júbilo el cuadragésimo segundo aniversario de fundación de nuestra querida institución, para así enaltecer un pasado lleno de realizaciones, para vivir un presente de prodigiosos paradigmas y para continuar esperanzados en un promisorio futuro en el mundo de la academia.

Se dice que en la dimensión de lo justo no hay acción más ecuánime que la de exaltar los méritos institucionales de los que han alcanzado lo más excelso del saber, con su constante contribución al conocimiento, haciendo de su quehacer universitario una permanente generación de ejemplares, de tal suerte que la verdadera educación encierre tesoros que beneficien, entre otros, al desarrollo humano, a la educación en valores, a la cultura de paz, y a la educación para toda la vida.

Ilustres invitados y distinguidos miembros de nuestra universidad, son cuarenta y dos años de vida productiva en el ámbito académico, de perseverancia innovadora en la gestión universitaria, de firmeza y lealtad en el cumplimiento de nuestra misión, y de entrega permanente a la comunidad, de profesionales socialmente responsables, por eso animado de un auténtico sentimiento de gozo y alegría, me dirijo a ustedes en esta noche para agradecerles por su presencia, que engalana esta ceremonia de gran significación para la entidad.

El mundo en el que vivimos hoy:

Los educadores de vocación, comprometidos con el quehacer universitario, no podemos hacer abstracción de conocer y analizar las tendencias que se están suscitando en las sociedades, por su incidencia directa en el sector, sin que paralelamente propongamos nuevos paradigmas para la educación superior, a fin de enfrentar con vientos favorables, los retos y las nuevas circunstancias aparecidas, para así formar profesionales capaces y de alto nivel científico, competitivos y de profundo compromiso social.

El profesor Federico Mayor afirmaba en una de sus obras: "El siglo XX nos legó dos transformaciones de gran calado, que han alterado profundamente nuestra visión del mundo, la revolución científica, que a la par de extraordinarios descubrimientos nos ha llevado de una edad de certeza y dogmatismo, a un océano de dudas e incertidumbres, y la tercera revolución industrial, que está cambiando radicalmente la sociedad contemporánea por los influjos de los avances de la informática y la telemática, que paradójicamente acercan a las naciones por el fenómeno de la mundialización, y a la vez las alejan al producir desigualdades cada vez más abismales entre ellas, en cuanto al acceso a los beneficios de la globalización, el conocimiento y la información".

En los albores del presente siglo no dejamos de advertir la aparición de nuevas sesgos que pueden constituirse en verdaderos desafíos para la humanidad y por ende para la educación superior, como el continuo progreso de la globalización y sus crecientes efectos, que están conmoviendo los fundamentos de la sociedad y generando a nivel mundial cada vez más pobreza, exclusión, inequidad, fenómenos que están ligados a la mundialización y que como consecuencia están afectando a la gobernabilidad, beneficiando al mercado; favoreciendo la acumulación de riquezas por parte de las transnacionales; amenazando a la paz, la seguridad ciudadana y los derechos humanos; fomentando la violencia y los conflictos de carácter étnico, religioso, racial; degradando al medio ambiente, por el recalentamiento del planeta y los modelos consumistas contrarios al desarrollo sustentable; contaminando el agua, el aire, los suelos; mermando la biodiversidad de los ecosistemas del mundo; generando más desigualdad con la aparición de la sociedad de la información, que divide a la humanidad entre los que tienen acceso digital y los que no lo tienen; manipulando la genética; experimentando con la clonación de seres humanos, lo que suscita una serie de retos de naturaleza ética. Ante todo ello se hace imprescindible hoy darle mayor relevancia a la bioética. Cuidado ignoramos el aforismo de Rabelais que dice: "Ciencia sin conciencia es la ruina del alma".

La academia, en su permanente análisis investigativo, no puede abstraerse de estos grandes temas, incluso debe profundizar más en sus causas que en sus efectos, ya que como nunca antes es indispensable abogar por un cambio de rumbo, lo que implica, sobretodo, trabajar por la paz del mundo, la erradicación de la pobreza, el desarrollo humano sostenible, la conservación del medio ambiente, y la búsqueda constante de nuevos senderos en beneficio de la humanidad, pues ignorarlo es hacerse eco de lo que sostuvo Séneca: "No hay viento favorable para quien no sabe a dónde va".

En consecuencia, en este siglo XXI de pluralismo cultural, de diversidad, de creatividad en un mundo globalizado y de nuevas tecnologías de la comunicación y de la información, la educación superior está obligada a enseñar bajo estos parámetros, a fin de formar a los nuevos ciudadanos del mundo, pero bajo la perspectiva de no hacerles perder sus raíces culturales ni su identidad como nación.

Distinguida concurrencia, son estos y muchos otros desafíos a lo que estamos expuestos ha enfrentarnos como entidad de instrucción superior y en razón de ello, nos hemos empeñados a educar, siguiendo las directrices que marcan nuevos senderos en la educación superior y que ha sido en parte la gestión realizada por la institución, en este último período académico, que concierne a un año de fructífera labor, y que por mandato estatutario me correspondiente esbozarlo escuetamente:

Una de nuestras grandes preocupaciones, ante las constantes amenazas externas, ha sido la necesidad urgente de innovar o estar expuestos a perecer a mediano plazo, ya que ese es el reto que enfrentan hoy todas las universidades, por consiguiente ha sido apremiante fortalecer con urgencia la planificación estratégica institucional, la reforma de la estructura académica y orgánica, la complementación de la tecnología, la modernización de la infraestructura institucional, la revisión y actualización de los programas académicos y de la metodología, la inclusión de nuevos modelos de educación, la intensificación de la capacitación de los estamentos, entre otros sucesos que han sido en gran parte concretados por la entidad a fin de superar la crisis que atenta contra el sistema educativo superior, crisis que se produce, como alguien dijo, en estas circunstancias: "Cuando lo que está por nacer no nace, y lo que está por morir no muere, estamos conscientes de que si no se atienden las demandas de la sociedad y no se responde a las presiones que conllevan ellas, ocurre lo que se dice: terminar a semejanza de los dinosaurios, siendo piezas de museo." Conscientes del rol que nos compete, sostenemos que la Universidad debe caracterizarse, precisamente, por la búsqueda permanente de respuestas a los problemas que se susciten en el entorno; por el logro de diseminar universalmente el conocimiento para ponerlo al alcance de la población; por la capacidad de renovar periódicamente la obsolescencia de la ciencia dado que se deprecia rápidamente en virtud de su propio dinamismo; por la disposición de promover el desarrollo integral para colocar la ciencia y sus recursos al servicio del hombre; y por la habilidad de adelantar visiones del futuro sobre la base de su crítica objetiva y científica para el reordenamiento de la sociedad. Estos criterios son los que han incidido en el trabajo desarrollado por la institución y que lo expongo a continuación para su conocimiento y consideración:

En la academia La Reforma Académica

Frente al currículo tradicional, que implica método de enseñanza destinado a la simple trasmisión del conocimiento, con predominio de cátedras puramente expositivas que estimulan la actitud pasiva del alumno, preponderancia de docente de dedicación parcial, escasa investigación, énfasis en el conocimiento teórico, ha sido imprescindible la implementación de la reforma académica, aprobada por el Consejo Universitario, que incorpora además la nueva metodología de enseñanza-aprendizaje, el sistema de crédito, las pasantías académicas, y el trabajo comunitario para la extensión universitaria, reforma que se está aplicando en forma progresiva a partir de los primeros ciclos de las carreras existentes y que aspira a responder a los retos en los que estamos inmersos y a modificar profundamente el cambio cualitativo del currículo, donde se establecen objetivos, se incorporan la tecnología educativa y los procesos de evaluación, como también la aplicación de una serie de tareas que persiguen fortalecer la capacitación docente, la investigación y la extensión interdisciplinaria, flexibilizar las estructuras académicas, e introducir en su quehacer el paradigma del aprendizaje, auspiciar sólidos y amplios programas de actualización y superación académica del personal docente, que incluye estímulos laborales contemplados en el nuevo proyecto del escalafón de los profesores.

Se intenta que en la nueva visión consentida de la reforma académica, el alumno aprenda a trabajar, a investigar, a inventar, a crear, y a no seguir memorizando teorías y hechos. El estudiante aprende a participar en el proceso educativo y se prepara para la autoformación, autoeducación y autoevaluación, lo cual significa que el dicente adquiere la responsabilidad de orientarse a sí mismo y manejar su propia información, como también adquirir conocimientos útiles y tener capacidad de raciocinio, aptitudes y valores.

Docencia e Investigación

Nuestra tarea en estos últimos años ha sido dirigida esencialmente a la capacitación intensiva y creciente de nuestros profesores, por medio del Vicerrectorado Académico, el Sistema de Posgrado, Sinde y Cieed, tanto en los niveles de posgrado, cursos de actualización, de investigación, de pedagogía como de aprendizaje de las nuevas tecnologías, porque el educador contemporáneo necesita formarse en un nuevo paradigma: el del aprendizaje con incorporación de la tecnología, en el cual se convierte en el diseñador de métodos y ambientes de aprendizajes, que trabaja en equipo junto con los estudiantes, en una suerte en la que el educador a la vez que forma se está formando y a la vez que enseña aprende.

En una educación con ese perfil, el educador debe ser un facilitador, un animador o estimulador que trabaja para que sus alumnos identifiquen, seleccionen y resuelvan problemas, no solo memoricen sino que aprendan a utilizar todos los medios de información de la biblioteca, la radio, el cine, la TV, Internet y acceder a las bases de datos nacionales e internacionales.

Educación Continua

Vivimos en un mundo en proceso de cambio y transformación, por lo que la educación continua o permanente constituye hoy la respuesta pedagógica estratégica que le permitirá al educando adaptarse a las incesantes transformaciones, a los cambiantes requerimientos del mundo laboral y a la obsolescencia del conocimiento. En este aspecto, la institución, contando con el Sistema de Investigación y Desarrollo, Sistema de Posgrado y los institutos con sus centros adscritos a las unidades académicas, ha desarrollado lo más diversos programas de actualización, que incluyen en la mayoría de las veces la participación de universidades de reconocido prestigio mundial, como en el caso de la Universidad George Washington en el desarrollo del Programa de Gerencia Política y Gobernabilidad, en los Seminarios de Campaña Electoral, en los que participaron profesores extranjeros y nacionales de la talla de Ed Grefe, Luis Raúl Matos, Roberto Izurieta, Don Walter y Gregory G. Lebel; también se han desarrollado muchos otros programas como el de la Universidades de Lecce de Italia y la Universidad de Venecia en Seminarios sobre la arquitectura de puentes, con la participación de los profesores Enzo Siviero, Antonio La Tegola y el profesor Ari de Paula Machado, del Brasil. He citado estos últimos programas de actualización que han sido realizados para dar a conocer que nuestra universidad no ha escatimado ningún esfuerzo en ese sentido, a fin de garantizar la calidad, satisfacer las demandas estratégicas de la sociedad, y contribuir a su desarrollo.

Educación a Distancia

Uno de nuestros principales objetivos ha sido el dar oportunidad a un gran sector de la población para que tenga acceso a la educación con calidad en sus estudios universitarios. Inspirados en nuestro propósito y basados en uno de los pilares de la educación, Aprender a Ser, de la UNESCO, se creó la nueva modalidad de educación a distancia o sistema abierto, donde la educación ha logrado franquear las fronteras en que la encerraron la tradición secular. En esta modalidad, el acto de enseñanza cede paso al acto de aprender. Realmente es una forma de educación que rompe con dos de los condicionantes más importantes de la educación tradicional, el espacio y el tiempo. En efecto, la educación a distancia apoyada en la moderna tecnología educativa como en el caso nuestro, en que el estudiante ingresa a través del portal de la UCSG a la plataforma Oracle (i Learning) para su relación de enseñanza-aprendizaje, no excluye los medios tradicionales, más bien organiza este proceso mediante una relación profesorestudiante no presencial, sino mediata cualitativamente distinta a la exigida por los sistemas tradicionales. En esta modalidad el estudiante organiza su propio proceso de aprendizaje donde y cuando su trabajo o sus otras responsabilidades se lo permiten.

En este período académico 2004 – 2005, la Universidad Católica ha abierto sus programas a los estudiantes de pregrado en las carreras: Derecho, ingenierías: Comercial, Marketing, Contabilidad y Auditoría; Licenciatura en Educación Básica Bilingüe, y próximamente Turismo y Hotelería, y en el nivel de posgrado la Maestría en Gerencia en Servicios de la Salud.

Frente a la masiva demanda por parte del alumnado matriculado en esta modalidad, no me queda más que agradecerles efusivamente por la confianza recibida y reiterarles con el mismo ímpetu que seguiremos sirviendo a la sociedad con una educación de calidad y sobre todo que preserve los valores éticos, culturales y cristianos.

La tecnología educativa

La educación superior del presente encuentra en la tecnología educativa un poderoso aliado por ser un sistema en el cual se administran datos, información y conocimiento; un apoyo a las nuevas y crecientes responsabilidades del sector, en consecuencia estas herramientas se convierten en un indispensable instrumento destinado a gerenciar el conocimiento para convertir la educación superior en un factor de transformación.

Ha sido para nosotros un verdadero reto intensificar el uso de estos medios computacionales: intranet, internet satelital, videoconferencias, etc., para ponernos a la vanguardia del desarrollo tecnológico moderno. En esa tarea no hemos escatimado ningún esfuerzo, al asumir el desafío de dotar de computadoras a las salas de cómputo de todas las facultades y departamentos académicos y direcciones administrativas de la universidad, con acceso en su mayoría a Internet y, desde luego, Intranet.

Uno de nuestros mayores desafíos ha sido desarrollar con orgullo el Sistema Integrado de la Universidad (SIU), que articula los subsistemas académicos, administrativos, financieros y recursos humanos para que la gestión sea ágil, fidedigna y eficiente; la apertura de Intranet, que enlaza entre sí a las instancias de la entidad a través el Back Bone, como también la construcción del portal de la UCSG, herramienta de consulta virtual de los servicios académicos, administrativos y fuente de información alternativa, y en breve tiempo más, el funcionamiento de la biblioteca virtual como apoyo a la actualización del conocimiento científico de la Universidad.

Estamos trabajando también en el proyecto para implementar la modalidad de la Teleducación y la radio estudio, para que el conocimiento llegue a los distintos sectores de la patria y a través de la vía satelital incorporarnos a la internacionalización de la educación, de tal suerte que por ese medio aspiramos a alcanzar la socialización de la educación en los distintos niveles de formación académica. Actualmente están en marcha dos programas para pregrado: la Licenciatura en Comunicación para la Producción Audiovisual, y la Ingeniería en Multimedia; iniciamos en la modalidad presencial y a corto plazo se proyecta la Teleducación, mediante convenio suscrito con la Fundación de Teleducando y el Canal TV MÁS.

Internacionalización de la educación

La internacionalización de la educación constituye en la actualidad una necesidad para responder a los requerimientos tradicionales de la sociedad nacional y a los nuevos desafíos provenientes de la sociedad global.

Es menester como Universidad dar respuesta a las demandas planteadas por la sociedad global, lo que hace imprescindible institucionalizar, bajo dimensiones internacionales, la cultura universitaria y buscar nuevos paradigmas educativos para el presente con el fin de propiciar una nueva visión en el egresado con la adquisición del conocimiento académico y profesional así como el desarrollo de las habilidades cognoscitivas que demanda el nuevo siglo.

En ese sentido, la Universidad Católica está trabajando para promover la acreditación nacional e internacional de nuestros programas e institución, como también estimular las acciones que contribuyan al enriquecimiento de la comunidad académica con experiencias, conocimientos y metodologías, mediante vinculaciones con otras universidades, organismos públicos y privados, profesionales y estudiantes a nivel internacional.

En la planificación y la Gestión universitaria
La Planificación Universitaria

Los procesos de cambio que se dan en la sociedad influyen en el quehacer universitario, y las exigencias provenientes de la revolución científica tecnológica impactan las estructuras académicas, constituyéndose así en elementos básicos de considerar en el proceso de planeación y planes operativos anuales a fin de vitalizar la vida académica de nuestro centro de estudios, tanto en el modelo de gestión y dirección, como de bienestar y desarrollo institucional.

En consecuencia, estamos encaminados hacia un verdadero proceso de transformación institucional, basado en la planificación estratégica que busca, entre otras cosas, elevar substancialmente la calidad y la pertinencia del quehacer universitario, ya que ambos deben marchar de la mano considerando la calidad que debe abarcar el ámbito de la docencia, la investigación y extensión, los programas, los métodos de enseñanza y aprendizaje, la calidad de los estudiantes, la infraestructura y el entorno académico, a fin de construir en nuestra mente la llamada universidad preactiva, como la pertinencia o relevancia de los estudios, que constituye la correspondencia entre el producto de la educación superior, representado por los conocimientos y destrezas de sus egresados, y las necesidades sociales.

La Gestión Universitaria

La urgencia de mejorar esencialmente los procesos de gestión académicos, administrativos, de bienestar y desarrollo; la necesidad de introducir en la enseñanza las nuevas tecnologías de la información y comunicación, y la conveniencia de fortalecer la dimensión internacional de la educación, son transformaciones que necesariamente conducen a impulsar un cambio que exige una predisposición a la reforma de las estructuras y método de trabajo, lo que conlleva asumir la flexibilidad como norma de trabajo, en lugar de la rigidez, el apego a la tradición inmutable.

Pienso que la vocación de cambio que impone la naturaleza de la sociedad contemporánea y la globalización, implica la exigencia de enrumbar a la Universidad hacia el servicio de la imaginación y la creatividad y no únicamente hacia el servicio de una estrecha profesionalización.

Por lo tanto, para hacer frente a las actuales circunstancias, las vigentes estructuras académicas de nuestra Universidad, por su rigidez, poca diversidad, y débiles canales de comunicación entre sus distintas modalidades, están siendo sometidas a una profunda transformación, amparada por la reforma estatutaria y en concordancia con la vigente Ley de Educación Superior.

Estamos conscientes de que para una adecuada conducción de los procesos educativos no basta una modificación de las estructuras académicas, si no se respalda de una coherente capacitación docente y una eficiente gestión administrativa universitaria, como la que anhelamos continuar entregando.

Coincido en parte con Henri Jannen en que "La universidad es una de las instituciones más anclada en el pasado y más resistente al cambio", pero me inquieto por la frase lapidaria de Ortega y Gasset que dice: "Hacer cambios en las universidades es como remover cementerios". Lo que pareciera ser una contradicción en el quehacer universitario, a pesar de las rutinas ya establecidas, la tradición acuñada por tantos años, la poderosa raigambre positivista que muchas veces consolida una postura

Lo hemos dicho antes y
lo decimos hoy: tenemos
que comprometernos con
nuestro nuevo estatuto,
y diseñar la Universidad
Católica del mañana que
se requiere.

rígida del profesor, son verdaderamente algunos de los obstáculos que dificultan la innovación en la educación universitaria, pero eso no debería ser la razón para seguir apacibles, sino que más bien, debemos todos, estar obligados a remover los cimientos inmóviles de las estructuras universitarias, para enfrentar con éxito la realidad externa, que tiene su propia dinámica.

En todo caso, lo que se busca con el cambio es que la gestión sea eficaz y competitiva para promover la productividad, la reducción de los costos, el aumento de la demanda, el fortalecimiento del ambiente laboral y la consecución de los recursos que la gestión requiere.

En la extensión universitaria y la Fundación Santiago de Guayaquil de la UCSG

Con el propósito de reforzar el cumplimiento de la función social expuesta en nuestra misión, poner el saber universitario al servicio de la sociedad y hacer de sus problemas temas fundamentales de nuestra preocupación, la Universidad Católica Santiago de Guayaquil se ha propuesto reforzar el servicio directo a la comunidad, realizando una acción continua de carácter social y cultural, buscando incluso acercarse a todas la fuerzas vivas de la región para identificar y estudiar sus falencias, contribuir en sus soluciones y orientar adecuadamente las fuerzas colectivas.

Las universidades no pueden permanecer ajenas a la vida cívica de los pueblos, pues tienen la misión básica de formar generaciones creadoras, plenas de energía y de fe, conscientes de sus altos destinos y de su indeclinable papel histórico al servicio de la democracia, de la libertad y de la dignidad del hombre. La extensión universitaria debe abarcar el campo de los conocimientos científicos, literarios y artísticos, utilizando todos los recursos que la técnica contemporánea permite poner al servicio de la cultura, debiendo también estimular la creación literaria, artística y científica, por medio de certámenes, concursos y exposiciones.

Nuestra extensión universitaria tiene por misión proyectar en todas las esferas de la nación, los conocimientos, estudios e investigaciones de la Universidad, contribuir al desarrollo social y a la elevación del nivel espiritual, moral, intelectual y técnico del pueblo.

Prevalece el canal de comunicación en doble vía, a través del cual la Universidad lleva a la sociedad su mensaje liberador y concienzudo, y a la vez recoge las inquietudes y expresiones culturales de la comunidad para regresársela luego racionalizada en un constante diálogo que requiere necesariamente dos interlocutores, ambos de igual importancia. El sentido de los programas de acción social no puede ser unidireccional, sino que debe entenderse como un servicio que se prestan recíprocamente la comunidad y la Universidad. Nuestro accionar cultural no puede ser exclusivamente intrauniversitario, lo que sería proporcionar un barniz cultural a los futuros profesionales.

Con la participación de las facultades con sus carreras e institutos, el Sinde, la Comisión de Vinculación con la Colectividad y la Fundación Santiago de Guayaquil de nuestra Universidad, que próximamente iniciará su gestión, se ha dado inicio al trabajo corporativo
para la estructuración del sistema de extensión Universitaria de la institución, el mismo que para su funcionamiento trabajará con tres subsistemas que servirán para atender los sectores norte, sur y oeste de Guayaquil.

Como columnista que fui de uno de los diarios de la localidad, sin haber pensado jamás que sería honrado con la rectoría de esta noble institución, escribí en 1996 un artículo sobre la Cárcel Municipal de Guayaquil, declarada patrimonio cultural, en el que planteaba la posibilidad de que la Universidad Católica desarrollara sus programas de extensión en este inmueble para beneficio de la población aledaña, y en el mes de abril del presente año tuve la dicha de suscribir un convenio entre el IESS, propietario del inmueble consignado en comodato a la universidad; la Municipalidad de Guayaquil, que asume con recursos propios la restauración del inmueble, y la Universidad Católica, que pone en funcionamiento sus programas del subsistema norte de la extensión universitaria.

Finalmente, permítanme amigos todos aquí presentes, ofrecer esta noche un reconocimiento público y la cálida felicitación institucional a la Sra. Gladys Peet viuda de Arosemena y a sus queridos hijos, Carlos Julio y Sandra, por este justo homenaje que la comunidad universitaria le concede al Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy, mediante la entrega del título Doctor Honoris Causa Postmortem, por ser un ilustre hombre público, de elevado espíritu altruista, de reconocida vocación de servicio a la colectividad, jurista, de aguda inteligencia y de característica multifacética, investigador y estudioso de las diversas disciplinas del saber, legislador y ex Presidente Constitucional de la República, que mediante acuerdo N° 936, del 17 de mayo de 1962, tuvo el acierto de autorizar la fundación de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, para bien de la educación superior y la preparación de profesionales socialmente responsables.

Asimismo, al señor economista José de Ycaza Coronel, profesor fundador, ex decano y profesor Honorario de la Facultad de Ciencias Económicas, a quien se le concede la condecoración Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, en reconocimiento a sus grandes virtudes cívicas, principios cristianos, por su alta sensibilidad espiritual y social, por su comprensión humana y solidaria con su semejantes y por su invalorable contribución al desarrollo académico, a la formación integral de los jóvenes profesionales y al cumplimiento de la misión del claustro católico.

Al padre Juan Ignacio Vara Herrero, profesor principal de la Universidad, por recibir la condecoración Ciencia y fe, en mérito a su dedicación por más de tres décadas a la cátedra en el Departamento de Teología, la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación y otras carreras, director del departamento de Ciencias Humanas y de la Editorial Universitaria, y por sus importantes aportes a la difusión de los principios cristianos, a la educación en valores y a la integración de los distintos miembros de la comunidad universitaria.

Al Dr. Luis Raúl Matos Azocar por recibir el título de Profesor honorario de la Facultad de Jurisprudencia, Ciencias Sociales y Políticas de la UCSG, en reconocimiento a su importante contribución al desarrollo académico de la institución, y por su participación en representación de la Universidad George Washington, en la organización de los programas de Gobernabilidad y Gerencia Política, con el auspicio de la Corporación Andina de Fomento y el Sistema de Investigación y Desarrollo de la institución, en la formación de líderes del sector gubernamental y de la sociedad civil. El título otorgado por la Universidad constituye una expresión de gratitud a su constante apoyo a la Institución y por su intermediación en el logro de la suscripción en Caracas el acuerdo tripartito entre la GWU, LA CAF y UCSG, para el desarrollo de importantes programas sobre gobernabilidad, y en reconocimiento a los brillantes antecedentes académicos y políticos que ostenta el mencionado catedrático venezolano.

A la magíster Olilia Carlier de Idrovo por su destacada labor en el impulso a la investigación universitaria, el cumplimiento de la misión institucional y en reconocimiento a su destacada y ejemplar colaboración en la planificación y ejecución de los programas de Gobernabilidad y Gerencia Política con el auspicio de la George Washington University, y adicionalmente por haber sobresalido en la coordinación de dichos programas de entre los diversos países de América Latina.

Al Ing. Carlos Gill Loor Director de la Fundación Teleducando y Presidente del Canal TEVEMÁS por haber recibido el presente diploma de reconocimiento por las acciones cumplidas en benefi cio de la educación superior, por la orientación y dedicación responsable en el desarrollo de los programas de Teleducando y por ser el pionero en impulsar la modalidad de la Teleeducación en el país, que ha servido de antecedente para la celebración del convenio entre la Universidad Católica y la Fundación Teleducando para la educación a distancia con inclusión de la nueva tecnología.

Al Ing. Vicente Gallardo Posligua en reconocimiento a su valiosa contribución en el avance tecnológico institucional y por su participación como director técnico en el diseño, desarrollo y funcionamiento del primer Sistema Integrado Universitario (SIU), entre otros, circunstancia que nos coloca a la vanguardia de la tecnología de punta para el logro de un servicio efi ciente a la comunidad universitaria católica.

A la Ilustre Municipalidad de Guayaquil, presidida por su Alcalde Ab. Jaime Nebot Saadi, en reconocimiento a su decidido apoyo institucional para la celebración del convenio tripartito, en que el Ayuntamiento del Cantón de Guayaquil, asume la totalidad del presupuesto de restauración del edificio de la antigua Cárcel Municipal declarado patrimonio cultural, para que se ejecuten los programas de desarrollo social, académico, cultural y de promoción popular, para benefi cio del estrato más pobre de la comunidad aledaña.

Al Instituto de la Seguridad Social por intermedio del Ab. Gregory Gines Vinces Gerente Regional, en reconocimiento a su gran sensibilidad social, a su decidido apoyo y celeridad en el trámite institucional para la suscripción del convenio tripartito, en que el inmueble dado en comodato a la universidad se conceda la autorización de su restauración para la prestación de los servicios sociales a la comunidad.

A los Señores Arq. Jaime Domínguez, Dr. Xavier Zavala, Lcda. Mónica Franco y Econ. Luís Fernando García, como testimonio de reconocimiento a sus destacadas y fructíferas labores desarrolladas en el área académica y administrativa durante el ejercicio de sus Decanatos y por sus acertadas orientaciones y apoyo constante en el Concejo Universitario en lo relacionado al desarrollo científico, académico, administrativo y tecnológico, como también por sus aciertos en el apoyo a la decisiones de la adquisición de la Unidad Educativa trilingues Santiago Mayor.

A los señores Ex Rectores y Ex Vicerrectores del claustro, los que nos acompañan esta noche y los que están ausente de este mundo, por lo que hicieron, por lo que fueron y por lo que son para la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil.

A los docentes, estudiantes y trabajadores, genuinos protagonistas de la vida universitaria, que en esta noche de aniversario han recibido preseas y condecoraciones por sus cumplimientos y por sus méritos, para resplandecerlas en sus pechos y conservarlas en sus mentes y corazones

A mis dilectos y reconocidos compañeros de trabajo, el Econ. Mauro Toscanini Segale, vicerrector general, la Dra. Cecilia Vera de Gálvez,
vicerrectora académica, el Magister José Cifuentes Romero, director de planifi cación, el Ab Guillermo Villacrés Secretario General, el Ab. Iván Castro, Asesor Jurídico, los señores decanos de facultades, el señor representante de los docentes ante el consejo universitario, los señores directores de los sistemas, carreras, departamentos, funcionarios, miembros de las comisiones asesoras, presidente de la asociación de profesores y dirigentes gremiales, profesores y estudiantes, y trabajadores de la universidad, por ser parte importante del activo institucional y con la ciencia y fe, han hecho de ella, un espacio permanente para el aprendizaje, una verdadera entidad constructora de alma y sobre todo, creadora de la verdad, de la belleza y del bien

A los señores ex rectores y ex vicerrectores del claustro, los que nos acompañan esta noche y los que están ausentes de este mundo, por lo que fueron y son para la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil.

Quiero finalmente recoger este pensamiento de autor anónimo, de tanta actualidad y vigencia: "La educación es el mejor medio para hacer retroceder la pobreza, la marginación, la ignorancia, la opresión y la guerra". Allí está la razón de ser de nuestra misión y la que inspiró a nuestros antecesores.

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4. MAYO 17, 2005

43 AÑOS DE ANIVERSARIO
DE FUNDACIÓN DE LA

UNIVERSIDAD CATÓLICA DE SANTIAGO DE GUAYAQUIL

Conmemoramos 43 años de vida institucional de servicio educativo continuo, perseverante y motivador, para beneficio de la juventud estudiosa, y animado de ese legítimo sentimiento de devoción y fraternidad, me dirijo a ustedes, distinguidos concurrentes, para agradecerles por su presencia, que engalana esta ceremonia de significación para la Universidad, por lo que ha sido en su fructífero pasado, por lo que es en su gestión cumplida en el presente, y por su visión de esperanzas en el futuro.

La Universidad Católica nace de una inspiración de lo más excelsa y genuina de sus protagonistas guayaquileños, bajo la influencia de la libertad, y con la esperanza de alimentar el alma y la inteligencia, con el caudal precioso de la ciencia y la fe, para que aumentara y se difundiera velozmente el conocimiento, en beneficio de la Cultura, de la moral, de la religión, de la libertad misma y de los intereses de la sociedad.

Su nacimiento fue un acto clave y trascendente en la vida republicana, porque fue una iniciativa más que simbólica, ya que traducía los ánimos de esa patria chica independiente de proyectarse al futuro, por su derecho a pensar, a crear, a proteger su Cultura, y a transmitir a las generaciones presentes y futuras el conocimiento más profundo y proporcionado del modo más libre.

Así nace la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, para pensar a Guayaquil y a la patria, para educar a sus hijos, y seguir avizorando el futuro. Componente de una trilogía de magnificas proporciones, producto de una visión de país y de futuro, que fue concebida como un instrumento clave para el desarrollo de la educación superior en la región, para brindar por medio de esta herramienta poderosa la oportunidad al país de dar un salto hacia días mejores en lo espiritual y material. Una oportunidad para la juventud guayaquileña, que en sus queridas aulas encontraría el espacio de creación y estudio que permitiera su movilidad social, y que construyera para sus oportunidades. Que hiciera posible el aporte de todos, al progreso patrio, como así lo aseguraran los constructores de este compromiso en el pasado siglo.

Vale siempre la pena enfatizar, en estos días difíciles actuales, cuando muchas veces sentimos y visualizamos que la sociedad está un tanto convulsionada, la proyección de ese acto republicano original, en que se fundamentó la creación de nuestra Universidad, dado que en estos tiempos soplan vientos desfavorables, y parece ser, que contradictoriamente a nuestros sentimientos y entendimiento de la misión que se nos encargara, tenemos que ir convirtiendo a esta institución en otra cosa, en algo para lo que no fue pensada ni diseñada.

La Universidad Católica nace
de una inspiración
de lo más excelsa y genuina
de sus protagonistas
guayaquileños, bajo la
influencia de la libertad, y
con la esperanza de
alimentar el alma y la
inteligencia, con el caudal
precioso de la Ciencia y la Fe.

Muchas veces hemos planteado nuestras angustias desde esta tribuna. Nos preocupa el destino confuso de la Patria que aún no encuentra un horizonte claro de convivencia democrática, por lo que a la Academia le corresponderá, con mayor razón, ocupar un rol excepcional en esta etapa de la vida nacional, que a más de la formación integral, sólida y sobre todo humanista que debemos proporcionar a nuestros jóvenes graduados, le toca entregar de sí todos sus conocimientos, capacidades y resultados de la investigación, para la construcción de la nueva República. Por ello se precisa urgentemente contar con una política coherente, que propenda a desarrollar el sistema de educación, diferenciando sus componentes, y estableciendo con claridad los objetivos y compromisos del Estado.

En innumerables oportunidades hemos señalado que se está desfigurando el ser de la Universidad, porque se impulsa un criterio más
bien de fábrica de profesionales que inunda la vida pública, en medio de grandes frustraciones y sentimientos de equivocación.

El Estado, la sociedad civil y los educadores estamos llamados a debatir juntos estos temas, a fin de cambiar la visión, de crear pautas claras que establezcan la rendición de cuentas, de desempeño, elevar los estándares de exigencias y crear instrumentos efectivos para el desarrollo, la justicia y la democracia. Sentimos dolor por los últimos acontecimientos ocurridos, y ante ello debemos realizar la tarea de construir un sistema institucional público de excelencia, relevante para el país, con verdadera proyección nacional, solidaria y efectiva.

En este aspecto nuestra Universidad no ha flaqueado en el transcurso de su existencia, ya que para ella constituye el reto para seguir avanzando, a fin de prometer a los jóvenes guayaquileños y ecuatorianos, que seguiremos siendo la Universidad del país, que con nuestros espacios de libertad, con nuestra fuerza para crear e imaginar y con los mejores estándares posibles para competir, seguiremos insistentemente trabajando en la línea de una planeación estratégica donde se articulen los principios, el pensamiento cristiano, las creencias y los valores a la Academia, y se impulse el desarrollo, la modernización, el bienestar, la internacionalización de la educación, y la tecnología educativa, entre otros criterios, con el propósito de elevar el nivel de calidad de la educación, para continuar con profunda fe en nuestro compromiso con la educación misma y la sociedad.

Pero también esta noche ha sido motivo de orgullo y reconocimientos, al haber homenajeado a nuestros profesores, que son los colaboradores que han dedicado su vida al trabajo universitario, y que han demostrado hasta el presente ser un ejemplo de dedicación, de sacrificio, para así hacer efectivo que "a la Universidad se entra para recibir, pero se sale para entregar...". Ese espíritu es el que queremos ver reflejado en nuestros graduados en todos los campos: el espíritu de servicio público, el sentimiento profundo hacia los demás, no solo para recibir de vuelta el retorno de una inversión. El espíritu de la nación se mantendrá altivo si cuenta con ese compromiso, con esa visión, con esa proyección de sus miembros más preparados: para servir y entregar.

Ese espíritu se refleja en ustedes señores profesores y ex directores de carreras, que tantos años han dedicado al esfuerzo, fe y valentía dentro de estas murallas. Ustedes son representativos gladiadores de la lucha por crear, imaginar y entregar a las nuevas generaciones, como a la sociedad, una visión crítica y propuestas para siempre avanzar. Yo los llamo a seguir creando y a no creer que simples actitudes aisladas, nefastas, y antiuniversitarias pueden ser capaces de torcer los compromisos sociales que emanan del alma del verdadero maestro, de sus sentimientos del deber y de la enorme responsabilidad que posee esta insigne institución, ante la sociedad a la que se debe.

Asimismo, en esta ocasión han sido homenajeado el padre Nestorio Álvarez con la presea

Este cumpleaños 43 de la fundación de la Universidad Católica, nos sorprende en medio de una activa tarea de construcción del futuro. Lo hemos dicho antes y lo decimos hoy: tenemos que comprometernos con nuestro nuevo estatuto, y diseñar la Universidad Católica del mañana que se requiere.

"Ciencia y Fe", por cumplir 25 años consecutivos de servicio a la pastoral y a la educación profesional universitaria. En cuanto a su accionar dentro de la comunidad no puedo dejar de reconocer públicamente su labor silenciosa, pero extraordinariamente fructífera, en la que día a día se ha esforzado para promover la relación de la fe y la ciencia y orientar a la luz del evangelio de Cristo a los jóvenes universitarios que acuden en la búsqueda de respuestas a sus inquietudes y angustias permanentes.

Igualmente se ha otorgado un reconocimiento a la licenciada Marina Paolinelli por estar al frente de la dirección de Difusión Cultural de la Universidad, por 15 años de labores intensa y progresiva en pro del arte y de la cultura de la región y de las actividades extracurriculares de nuestros queridos jóvenes universitarios. A la primera directiva de la Asociación de ex alumnos de la UCSG, presidida por el Arq. Carlos León Serrano, por iniciar una nueva etapa de verdadera integración y de fluida comunicación entre la Universidad y los profesionales egresados de la institución; a los trabajadores por cumplir varios años de entrega y servicio con amor y responsabilidad en sus puestos de trabajo; y al Dr. Miguel Hernández, profesor universitario, por su apoyo constante desde la Procuraduría de la I. Municipalidad de Guayaquily los logros obtenidos en beneficio de la Universidad Católica.

Pero también, en esta línea de reconocimiento, más allá del elogio, del aplauso, la alabanza o la lisonja, valoramos con sumo grado las actitudes auténticas de las personas, y en ese aspecto debo resaltar el hecho de que a poco tiempo de posesionado, el Dr. Alberto Rigaíl como ministro de Bienestar Social, impulsó proyectos y programas de cooperación con la universidad ecuatoriana, en los que la Universidad Católica tendrá un papel protagónico. Gracias, Dr. Rigaíl, por considerar a su universidad y sobre todo por su apoyo a otras gestiones realizadas fuera de su ámbito ministerial para el patrocinio institucional. Pero también junto a esa dedicación, a ese esfuerzo, a esa entrega, hemos asimismo homenajeado en este acto a la excelencia: nuestros queridos alumnos, que en esta oportunidad representan el fruto de los esfuerzos de sus trabajos por llenar con ideas, competencia, creatividad, los espacios vacíos, a veces despojados indignamente del mérito profundo de creer en lo que hacemos. Son ustedes, estudiantes premiados, el ejemplo que todos los días necesitamos para orientar el talento, crear y diseminar el conocimiento para el desarrollo integral del Ecuador.

Por eso insisto en que por parte nuestra como Universidad, estamos enfrentando el reto de elevar la calidad de la educación y sobre todo, estratégicamente, de prepararnos ante el futuro que se nos viene. Estamos llevando adelante una reforma profunda e importante en nuestra enseñanza de pregrado, para ofrecerle al Ecuador el profesional que necesita la era del conocimiento y la globalización. Se están abriendo nuevas carreras y fortaleciendo las ya existentes.

Estamos haciendo un esfuerzo sin parangón en materia de posgrado, en donde nuestros programas marcan un cambio fundamental con el potencial de preparar proyectos de investigación, que el país necesita para hacer realidad su sueño de desarrollo. Los estudios de posgrado o de cuarto nivel constituyen la vanguardia de los conocimientos que se generan en la Academia hoy en día en las principales universidades del mundo. Lentamente se está constituyendo una cultura de posgrado en el país, que valora la investigación
científica y se preocupa por la valorización social de los conocimientos producidos.

En este punto, quiero hacer referencia al Informe oficial del Conesup, que acaba de aparecer sobre la situación de los estudios de posgrado en el país, en el que se nos ofrece una visión de conjunto de las principales áreas del saber, privilegiadas por las universidades, la modalidad de estos estudios, su tipo y la oferta de cada institución. En este informe nuestra Universidad se ubica entre
las tres primeras universidades privadas del país en cuanto a la oferta de programas, debidamente tramitados y aprobados, muestra, sin duda, de la seriedad de nuestra institución. Quiero felicitar al sistema de posgrado y a sus directivos por la labor de excelencia cumplida en beneficio del país.

Por otro lado, estamos emprendiendo un programa de crecimiento, desarrollo y consolidación de instalaciones tecnológicas y de trabajo académico, para que nuestros campus sean un instrumento capaz de imbricar el trabajo interfacultades, y así poder construir una visión y una cultura de mayor integralidad universitaria. Nos disponemos a enfrentar todos los retos, en el campo de la investigación, y los nuevos problemas que enfrenta el país, como un referente de lo que la Universidad necesita hacer, para mostrarse relevante en las tareas de país.

Son estas y otras actividades más las ejecutadas, como el reconocimiento a la buena docencia que debemos a nuestros estudiantes, creando un fondo propicio para capacitar y estimular ese desempeño tan vital para los objetivos de calidad, como para cumplir adecuadamente la misión institucional. Estamos progresando porque hemos hecho un sacrificio para ordenar la institución y poder salir adelante. Haremos otro esfuerzo más, a corto plazo, que vaya en la línea de reforzar nuestros programas sociales y de bienestar existentes, como el de apoyar a las familias que tengan situaciones económicas difíciles, para que sus hijos que aspiren a estudiar puedan ingresar a la Universidad, en base de un programa de créditos educativos a largo plazo, financiado por medio de las donaciones del Impuesto a la Renta y la suscripción de convenios con instituciones de apoyo, a fin de lograr cubrir los costos de las carreras universitarias y así ampliar solidariamente la base educativa, que en definitiva constituye el pilar fundamental del desarrollo de un país.

En síntesis, lo que debemos saber es qué caminos debemos tomar y cuáles enmendar; qué lineamientos estratégicos debemos corregir; qué metas y en qué plazos tenemos que cumplirlas. Esto no requiere de comentarios parciales, de corrillos, de ideas sueltas, de "vitrineos" sobre el ideario prevaleciente, ni de incertidumbres despertadas en torno a eventualidades. Más bien, el construir de la Universidad Católica requiere de proyectos e ideas; de nuevas propuestas, coherentes e integrales; de transparencia sobre los programas en acción y los plazos y medidas posibles, no solamente deseables. Estamos a la espera de viabilizar estas propuestas para contribuir con el Ecuador.

Este objetivo de pensarnos, de proponer, de discutir y analizar lo que deseamos, tiene que ver con la integralidad de la comunidad universitaria, que piense a la institución, que la proyecte, que la sueñe y que junto al máximo organismo colegiado imprima al trabajo universitario una dirección, una intención ligada al Ecuador y a nuestros sueños. Ese es el aspecto más importante que recoge el estatuto que en forma consensuada reformamos para darle a nuestro trabajo la organización que requieren los tiempos, por eso, agradezco a los vicerrectores, a los decanos, representante de los docentes, a las autoridades, funcionarios, docentes, estudiantes, trabajadores, gremios y especialmente al Consejo Universitario en pleno, por el trabajo realizado, por su visión, su entrega permanente,
su espíritu de profundo compromiso institucional para dar forma a nuevas normas que, efectivamente, han de convertirse en el aporte más crucial, al progreso de la Universidad Católica en estos últimos años.

Señoras y señores, este cumpleaños 43 de la fundación de la Universidad Católica, nos sorprende en medio de una activa tarea de construcción del futuro. Lo hemos dicho antes y lo decimos hoy: tenemos que comprometernos con nuestro nuevo estatuto y diseñar la Universidad Católica del mañana que se requiere. Debemos hacer más fuerte nuestra dedicación a la excelencia, con el progreso y la modernización de nuestras actividades de investigación, docencia y extensión.

Debemos hacernos más partícipes del cambio que está ocurriendo, del cambio que el Ecuador espera, y del resultado que construimos
a partir de nuestra labor y la creación de un liderazgo nacional efectivo. Ratificamos aquí nuestro compromiso con la educación superior ecuatoriana, y con la idea de que es importante la eficiencia, conscientes así también que es fundamental la tarea de privilegiar la solidaridad y la equidad.

Finalmente, es posible que dentro de un poco más de un año, sea yo solamente un académico más de esta noble institución, por ello agradezco el honor que se me ha brindado para dirigir el destino de esta alma máter, al haberme confiado sus profesores, alumnos y trabajadores. En todo caso, desde donde esté, con fuerza y con toda la dedicación que se me indique, estaré siempre luchando como educador por legar todo de mí a la educación de mi país; bajo el paraguas del respeto y las ideas, donde crezca el debate inteligente que necesita el país, abriendo los espacios que rubriquen nuestro ser democrático, para estar junto a la juventud ecuatoriana, con la idea irrenunciable de un Ecuador mejor, posible solamente al contar con la magnitud de universidades como la nuestra para el Ecuador.

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5. MAYO 17, 2006

44 AÑOS DE ANIVERSARIO
DE FUNDACIÓN DE LA

UNIVERSIDAD CATÓLICA DE SANTIAGO DE GUAYAQUIL

Han pasado 44 años y hoy como ayer nos volvemos a reunir para conmemorar un aniversario más de nuestra querida institución. Permítanme en mis primeras palabras expresarles el sentimiento de alegría que me embarga, al ser partícipe de una celebración tan sentida por la comunidad toda, especialmente por aquellos que vienen siendo artesanos en la construcción de la nueva Universidad, que hoy se viste de gala.

Este es el día en que sentimos que hemos adquirido un año más de experiencia y sabiduría. Es cuando repasando nuestros dolores y quiebres del pasado, aquilatamos y saboreamos las alegrías y satisfacciones que nos hicieron soportables esos sinsabores. Es el momento en que nos colocamos frente a un nuevo año esperanzado y feliz de tener más experiencia y conocimientos para enfrentar el futuro.

Cada aniversario es una sumatoria tanto de sentimientos como de sensaciones, por eso tendemos a compartirlos con aquellos que nos importan, quienes sabemos se sienten felices de nuestros éxitos y solidarios frente a nuestros errores, que con su presencia nos hacen sentir que, para enfrentar el mañana, no estamos solos.

Somos una institución que posee un pasado de 44 fructíferos años, un presente de mucha vitalidad y un futuro promisorio, a cuya consolidación nos toca hoy seguir contribuyendo con trabajo, dedicación y esfuerzo. Aquí estamos gran parte de quienes diariamente seguimos en nuestro empeño de ser los mejores, poniendo a su servicio nuestros más decididos esfuerzos en el convencimiento de hacerla cada día más grande.

La gestión

Hoy existe una universidad que, a lo largo de estos años, ha podido consolidar algunas fortalezas humanas, académicas y físicas. Nuestra Universidad, cuya comunidad está compuesta por cerca de 10.000 personas, entre estudiantes, académicos, autoridades, funcionarios y empleados, ofrece una educación de calidad a miles de jóvenes.

Formamos profesionales con una buena preparación académica y brindamos capacitación a todos aquellos que requieren ampliar sus conocimientos.

Son partes de la gestión académica, la creación de las nuevas facultades y carreras, el nuevo modelo pedagógico, la modalidad de educación a distancia, el fortalecimiento de la formación de posgrado, la creciente producción intelectual, la internacionalización de la educación amparada en convenios, el desarrollo de la investigación científica universitaria y la actividad pastoral. En síntesis, nuestros logros están basados en potenciar en los estudiantes el manejo de las nuevas tecnologías de la información, y elevar su preparación para el desarrollo académico e investigativo, sobre el principio de una actuación creativa, para el desempeño profesional competitivo.

Es importante destacar, en esta solemne ocasión, que hemos logrado cerrar el círculo en la educación, para formar a la niñez y a la juventud estudiosa en todos sus niveles, proyecto educativo que arranca desde los jardines infantes y continúa con la enseñanza básica y media al contar ahora con las unidades educativas Santiago Mayor en Guayaquil, y Freirestabile en el cantón Playas. Este plantel de 12.000 metros cuadrados de construcción y 3 hectáreas de terreno, valorado en más de 4.5 millones de dólares, ha sido generosamente donado por el padre Manuel Freire Eras.

En lo que respecta a la infraestructura física se han realizado diversas construcciones y remodelaciones en el campus universitario, tal como el nuevo edificio del canal de televisión y la radio; además se ha adquirido un inmueble en el barrio Orellana para el consultorio jurídico y mediación, la compra de 6 ½ hectáreas de terreno colindantes al campus para futura expansión, el dispensario médico en Mapasingue en alianza con el Club Rotario Río Guayas y en breve tiempo la construcción del edificio de 10 pisos de la nueva Facultad de Especialidades Empresariales.

Con visión de medio y largo plazo, se proyecta la construcción del edificio de posgrado, y otros inmuebles para crear o ampliar laboratorios, talleres, bibliotecas, salas de clases, de conferencias, construcción del complejo deportivo, áreas sociales, comedor, residencia, áreas libres para encuentros de estudiantes, etc., proyección que tiene el propósito de provocar un alto impacto en el aprendizaje, una satisfacción en la atención del servicio y una merecida recreación para todos los estamentos de la universidad.

Una preocupación constante de la administración ha sido la de mejorar la imagen institucional externa difundiendo lo que somos, lo que pensamos, lo que queremos y lo que hacemos, como también en lo interior, fomentar el bienestar, la calidad de vida, el desarrollo humano y la satisfacción de sus miembros, y promover sistemáticamente la productividad, la agilidad en la atención y el fortalecimiento del ambiente laboral; desarrollar también, a través de la extensión, el servicio social, cultural y pastoral.

Durante estos últimos años, hemos impulsado una mayor difusión de nuestros colores representativos, el logotipo y el emblema que nos identifica, y hemos creado el Himno de nuestra institución, cuya letra y música fue inspiración de la poetisa Sonia Manzano Vela. Poseemos un coro, grupos teatrales, estudiantina y otras expresiones del arte cultivadas por estudiantes. En fin, somos una Universidad que ha hecho grandes esfuerzos, que está dispuesta a seguir creciendo y consolidarse.

Siendo también consecuentes con nuestra misión, en los próximos días suscribiremos con el Señor Arzobispo de Guayaquil un convenio de asociación académica, para apoyar al Seminario Mayor de la ciudad y facilitar la creación de la carrera de Ciencias Humanísticas Religiosas a nivel universitario, con su correspondiente licenciatura y que al mismo tiempo privilegie la vocación eclesiástica de los alumnos de Seminario.

Al efecto, están adelantados los informes para cumplir los requisitos legales y estatutarios que armonicen a ambas instituciones en su noble fin de formación educativa.

En general, lo que hemos hecho ha sido el resultado de la planificación institucional centrada en las sietes líneas programáticas, consensuadas por la comunidad universitaria y revitalizadas en concordancia con los desafíos que las circunstancias en su momento exigían, pero también es cierto que tenemos la obligación de hacerlo mucho mejor, de seguir superándonos y de renovar nuestro
compromiso con el cambio.

Nuestra visión del mañana

Estamos transitando en el tercer milenio, vivimos tiempos de profundos cambios, tanto en el contexto nacional como en el internacional, cuya dimensión y alcance apenas se vislumbran. Las tendencias globales y locales observadas y la transformación de nuestro país en todos sus órdenes, en particular de la educación superior, nos obliga a tener una visión clara de la Universidad Católica que deseamos alcanzar, porque es la única forma de identificar las estrategias y acciones que debemos impulsar para avanzar con mayor solidez, en el menor tiempo posible y en la dirección correcta.

Es nuestra consigna
formar a las personas que
se necesitan para que, en
la era del conocimiento,
con un amplio sentido de
responsabilidad y
compromiso social
asuman el liderazgo...

Como nunca antes debemos dedicar todas nuestras capacidades y nuestra energía a introducir las necesarias transformaciones que nos permitan ser una Universidad propositiva, dinámica, que cree y difunda conocimientos en el ámbito de la ciencia y la tecnología, lo cual nos acercará a un entendimiento mejor de la naturaleza y del hombre; a aprovechar de manera óptima nuestros recursos; a comprender los complejos problemas económicos, políticos y sociales que enfrenta el país; y a contribuir a solucionar problemas nacionales mediante diversas formas de vinculación con la sociedad.

Es nuestra consigna formar a las personas que se necesitan para que, en la era del conocimiento, con un amplio sentido de responsabilidad y compromiso social, asuman el liderazgo y colaboren efectivamente para que nuestro país enfrente el gran desafío de crecer en forma sostenida en los próximos años, de manera que se integre al concierto mundial como un país desarrollado y, al mismo tiempo, reduzca la distancia entre los que más tienen y saben, y los que viven en la pobreza y la ignorancia. En resumen, necesitamos avanzar hacia una Universidad con una visión clara de aquellas áreas en donde debe establecer un liderazgo efectivo y responder a las expectativas de la sociedad. Todos aquellos que amamos esta institución, la avizoramos como una Universidad con un sistema de planificación, acreditación y evaluación institucional que apoya a las facultades, carreras, los departamentos y las direcciones administrativas en la armonización de sus planes de desarrollo con los de la institución, asegurando la congruencia de los planes y programas con los presupuestos proyectados.

Vislumbramos a la Universidad con un personal académico entusiasta y motivado, colaborando en la formación integral de sus alumnos; donde los estudios de pre y posgrado sean de alto nivel académico; donde los investigadores estén comprometidos con la institución y con el país, participando en la búsqueda y creación de nuevos conocimientos o invenciones en las áreas en que la institución concentrará sus mayores esfuerzos para obtener liderazgo. Una Universidad donde la docencia y la investigación se articulen y refuercen entre sí.

Queremos una universidad con amplios programas de formación en gestión, para aquellos que realizan funciones de dirección en la institución; con programas de estímulos que promuevan la colaboración, motivación y actualización permanente de su personal académico. Un centro de estudios donde el compromiso del personal académico con la institución se base en reglas claras y precisas que definan los perfiles, obligaciones y derechos de cada académico, y en la que existan procesos de evaluación efectivos.

Una Universidad que mantenga sus puertas abiertas a los estudiantes de todo el país y del extranjero; donde estos adquieran una formación que les permita realizarse plenamente, insertarse en un mercado laboral cada día más competitivo, sensibles a los problemas y soluciones de los conflictos entre desarrollo y medio ambiente, que comprendan las nuevas tecnologías como factor clave del éxito. Donde adquieran la habilidad de aprender a lo largo de toda su vida y el deber de responder académicamente, con su talento y compromiso, como único requisito para su permanencia, aprovechando la oportunidad que les brinda la sociedad y el esfuerzo económico de la propia institución.

Una Universidad en donde el personal laboral cuente con las herramientas tecnológicas, capacitación y perfeccionamiento necesarios para mejorar la calidad de los servicios que la institución proporciona a los estudiantes y a los académicos, fomentándose de esta forma una nueva cultura laboral, que no sólo se haga evidente en una mayor calidad en los servicios administrativos, sino también en mejores condiciones de trabajo y con mayores oportunidades de superación personal.

Una Universidad Católica
para este momento histórico,
donde el mensaje de Cristo
sea el principio inspirador
que nos guíe en ese caminar
en el presente siglo...

Una Universidad, que fortalecida en la formación de pregrado, en la investigación y en la transferencia de tecnología, sea capaz de impartir programas de postgrado, institucionales, o en alianza con otras universidades, reconocidas en términos de calidad, diversidad y respuesta a los requerimientos del sistema de educación superior y de los sectores productivos, social, gubernamental y laboral.

Una Universidad con amplios y efectivos convenios de colaboración académica con otras instituciones de educación superior, tantonacionales com del extranjero, que faciliten alianzas estratégicas en áreas prioritarias para el país y la institución, permitiendo el intercambio y apertura de nuevos horizontes académicos. Con programas efectivos de vinculación con los distintos sectores de la sociedad, para atender oportuna y eficazmente sus necesidades; en contacto continuo con sus egresados, para brindarles espacios para el arte y la cultura y oportunidades de continuación de estudios y de perfeccionamiento. Una Universidad Católica para este momento histórico, donde el mensaje de Cristo sea el principio inspirador que nos guíe en ese caminar en el presente siglo, para que el conocimiento, la tecnología y las relaciones humanas estén siempre al servicio del bien integral del hombre y de la sociedad.

Reconocimientos

Finalmente, permítanme, amigos todos aquí presentes, ofrecer en esta noche un reconocimiento público y la cálida felicitación institucional al Dr. Alfredo Palacio González, presidente Constitucional de la República del Ecuador, por haber sido investido con la máxima distinción que ofrece nuestro claustro: el Doctorado Honoris Causa, que el Consejo Universitario le ha concedido por sus méritos científicos, cívicos, intelectuales y educativos.

Porque usted, Sr. Presidente, como profesional médico, ha tenido por las circunstancias que tomar un camino distinto al ejercicio de la medicina y despojarse provisionalmente del mandil, para entrar en el campo del servicio público, área conflictiva y dura y en la que generalmente se desbordan las pasiones, pero con su visión humanística de saber comprender a cabalidad la realidad humana, ha favorecido a través de sus programas sociales de la protección integral de los niños y adolescentes y el sistema integral de la alimentación y nutrición, a muchos niños indigentes que son víctimas de la negligencia social en grados variables y que son privados de la oportunidad para desarrollar sus capacidades, y adicionalmente en el marco de una población saludable concretó su viejo sueño, el de garantizar el acceso a toda la población ecuatoriana al aseguramiento universal de salud y a la red de emergencia en el país. Porque usted, Sr. Presidente, como educador ha impulsado la universalización de la educación básica, como también ha apoyado las propuestas que conllevan a situar a la educación superior en el contexto global, para enfrentar esos desafíos que la globalización nos impone, entre otras, la emergencia de las nuevas tecnologías de información, razón por la cual nuestra Universidad, sustentada en estas materias, ha planteado alternativas válidas de desarrollo social, como son los programas de educación a distancia, fortalecida con el uso de la televisión educativa abierta, la radio estudio, Internet y la comunicación satelital de cobertura nacional y a futuro continental, con el objeto de socializar la educación en el país en sus distintos niveles de formación escolástica e informal.

Aspiramos a mediano y corto plazo ampliar la base de cobertura de la educación de calidad, basado en la teleducación, proyecto revolucionario, primero en su género en el país y considerado prioritario por ser de interés social en alianza con el ATEI (Asociación de Teleducación Iberoamericano, cuya matriz está en Madrid), el Ilce (Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa) y la Red de televisión Edusat de México, proyecto que contó con la asesoría de un enamorado de la teleducación el Ing. Carlos Gill, presidente del Atei capítulo Ecuador y que espera su concreción en breve tiempo, gracias a su visión y respaldo en el trámite prioritario para las concesiones de las frecuencias en Conartel.

Estas son en parte las razones, Sr. Presidente, por las que nuestra Universidad, a través de su máximo organismo corporativo, resolvió otorgarle este excelso nombramiento, por su decidido e inteligente apoyo a la socialización de la educación televisiva en el Ecuador, acción de carácter social que se centra principalmente en el ser humano, para así contribuir a un Ecuador más generoso, más equitativo, en el que todos tengamos la oportunidad de ser y de crecer, mediante el esfuerzo y la creatividad, donde tengamos la capacidad de luchar contra la adversidad, el analfabetismo, la ignorancia y la incultura.

Reciban también nuestras felicitaciones y gratitud por sus relevantes contribuciones a la educación, a la tecnología, a la ciencia y a la cultura; a la propagación de la fe cristiana y al apoyo comunitario, el padre Manuel Freire Heras y el Ing. Pedro Castro Villalba, por recibir las condecoraciones Ciencia y Fe. El Dr. Ing. Antonio La Tégola por recibir la presea Universidad Católica de Santiago de Guayaquil. El Club Rotario "Río Guayas", representado por su presidente, el Ing. Max Aguirre Auad, por recibir la condecoración Universidad y Sociedad. El profesor Habib Chamoun, por su designación como Profesor Honorario de la Facultad de Especialidades Empresariales.

El Sr. Fernando Bucheli, presidente y a los señores miembros del Directorio de Conartel, por recibir los testimonios de reconocimiento de nuestra institución. Los señores abogados Roosevelt Chica, Augusto Alvarado, Ing. Juan José Pérez y don Luis Vayas Amat por recibir los diplomas de Gratitud Institucional. A los señores profesores, Dr. Ramiro Larrea Santos (fundador); Dr. Nicolás Parducci Sciacaluga; Dr. Miguel Babra Lyon; padre José Cifuentes Romero; Dr. Eduardo Peña Treviño; Dr. Carlos Estarellas Merino; Econ. Carlos Cortez Castro; Ing. Rodrigo Andrade Rodríguez, y el Arq. Fernando Abad Montero, que nos vienen acompañando desde los años iniciales
de nuestra Universidad, por hacerse acreedores de los botones de Distinciones Docentes, por su permanencia en estas aulas por algunas décadas, nutriendo la mente y el espíritu de la juventud, con la entrega de sus conocimientos y el testimonio de su vida ejemplar.

Los docentes, estudiantes y trabajadores, verdaderos intérpretes de la vida universitaria, que en esta noche de aniversario han recibido
galardones y preseas por su constancia y por sus méritos.

Concluyo con un mensaje de Nietzsche inspirado en la fe: "Donde hay fe hay amor; donde hay amor hay paz; donde hay paz está Dios, y
donde está Dios no falta nada".

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6. MAYO 17, 2007

45 AÑOS DE ANIVERSARIO
DE FUNDACIÓN DE LA

UNIVERSIDAD CATÓLICA DE SANTIAGO DE GUAYAQUIL

En representación de la UCSG, tengo el inmenso honor en esta ocasión solemne, iluminada desde la distancia por la visión futurista de
nuestros fundadores, de renovar públicamente, con ustedes como testigos, hoy como ayer, los votos de quienes formamos parte de la comunidad universitaria, de mantener cotidianamente y con ahínco el compromiso indisoluble que la institución tiene con la comunidad y el país.

Hacemos una vez más un reconocimiento a los fundadores y benefactores, que incluye gremios y ex alumnos que han visto el transcurrir
de la Universidad desde sus orígenes. La comunidad universitaria en cuyo nombre queremos honrar a todos aquellos que con el correr de las generaciones, con su trabajo y su apoyo, han hecho de la Universidad una de las mejores del país, hace un reconocimiento al grupo de docentes, alumnos y trabajadores agasajados en esta noche, por su tiempo de dedicación, por su gran responsabilidad en la enseñanza y aprendizaje y sus fecundas realizaciones en los campos académico y técnico - administrativo.

Este aniversario se cumple en medio de tres buenos augurios, que marcan el futuro de la Universidad:

1.-El primer buen augurio la Reforma de nuestro Estatuto
Muchos, por cierto, se preguntaban, ¿dónde está el cambio? El cambio está, primero, en el marco jurídico que establece claramente las reglas de juego de la institución, está además junto a un plan estratégico delineado y consensuado para su plena y efectiva vigencia, está también en la implementación del modelo pedagógico y en la modernización de nuestras estructuras y de nuestras fórmulas presupuestarias. Por lo tanto, el cambio no es exógeno, sino que se deriva del cambio en nosotros mismos, en la claridad sustantiva de nuestro aporte a la institución, para crear una Universidad con posición y cumplimiento de su tarea educativa en el sentido más amplio, para así recuperar los espacios de credibilidad perdidos, una tarea de todos puesto que la propuesta sobre el cambio en la política institucional no puede ser confinada a un problema de la autoridad superior, sino que debe despertar una voz generalizada en favor de la Universidad.

El cambio debe incluir la eliminación de las desconfianzas, el aumento en la transparencia de nuestras relaciones, y la eliminación de los temores paralizantes, como si cada paso que diéramos hacia nuevos horizontes en esta gran institución fuera una acción contraria, sospechosa, desechable u opcional.

El cambio está en
marcha y se consolida
ahora más que nunca con
la reforma estatutaria. La
comunidad universitaria es
parte del mismo.

El cambio está en marcha y se consolida ahora más que nunca con la reforma estatutaria. La comunidad universitaria es parte del mismo. Su trabajo debe de ser el reflejo de ese nuevo espíritu de construcción universitaria que necesitamos, para mirar todo de nuevo y con profundidad. Llamo a la comunidad universitaria, con la mayor insistencia, a respaldar la actitud innovadora, a mirar con actitud positiva todo lo que sea en aras de remozar lo que tenemos y hacemos. Llamo a transparentar las preguntas y la participación. Llamo también, como lo hice en años anteriores, a aislar a los que pregonan lo negativo, a los que se mantienen anclados en el pasado, a los que defienden lo indefendible aunque dañe a la Institución.

Declaro aquí nuestro compromiso de fortalecer prioritariamente el proceso de enseñanza y aprendizaje para elevar el nivel académico; fortalecer la estructura de nuestra querida institución; preparar el cambio de estructuras que necesita la modernización de nuestra docencia; mejorar las capacidades para competir en proyectos; introducir una seria transformación en los procesos administrativos; e implementar los recursos necesarios que nos lleven a la descentralización. Propongo una nueva estructura en base de nuestro desarrollo tecnológico, para que entren a funcionar estas tareas en un plazo de tiempo razonable, por lo que se hace necesario contar decididamente con la acción de todos y de cada instancia de esta universidad.

Por estas y por muchas otras razones de orden educativo la institución está en un proceso profundo de cambio, amparado hoy en un nuevo estatuto que aspira a, entre otras cosas, mejorar ostensiblemente la calidad de la educación para alcanzar la excelencia, en base del principio de la democracia participativa. Por primera vez en esta institución la participación es de carácter universal, de tal suerte que no se restringe, sino que amplía aun más la base democrática, a través de la elección de sus principales autoridades. En lo que corresponde a los niveles operativos de la educación, prima el principio de la meritocracia; allí, en el fondo, prevalece un sistema en esencia altamente democrático: todos, en igualdad de oportunidades, están en capacidad de optar por los cargos de la dirección de carreras, pero ganan el derecho a ocuparlo los que a través de concursos amplios y transparentes demuestran mejor preparación al obtener mayores calificaciones. Eso es lo que, por años, he venido proclamando en nuestra Universidad, el auténtico cambio, para evitar la improvisación de quienes accedan a tales funciones de alta especialización académica, en donde se requiere actualización de conocimientos, dedicación exclusiva, vocación docente, talento y liderazgo; no hacerlo significaría restringir el esencial valor de la Universidad, que es la formación integral de nuestros alumnos.

Otros alcances de la reforma está en garantizar una mayor trasparencia en la gestión universitaria y forjar una cultura de rendición de cuentas en todos los niveles de mandos de la institución, como también reafirmar un mayor compromiso de vinculación con el entorno.

Nuestro empeño
está en educar
con calidad.

Nuestro empeño está en educar con calidad. Queremos que nuestros estudiantes desarrollen las competencias propias de sus carreras y además se caractericen por su autonomía intelectual; su compromiso y responsabilidad cristiana, social y ciudadana; su genuino interés por campos del conocimiento, aspirando a la universalidad cultural. Pero también que su aprendizaje se sustente en procesos de generación, apropiación, transformación, difusión, transferencia y aplicación responsable del conocimiento. En otras palabras, que sean ciudadanos del país y del mundo, conocedores de sus derechos y sus obligaciones. Nuestro empeño está en que la designación de las principales autoridades de la Universidad, sea el resultado genuino de un proceso democrático, secreto y universal, donde participen todos los docentes titulares, todos los estudiantes matriculados y todos los empleados y trabajadores estables con la ponderación correspondiente establecida en la Ley de Educación Superior.

Nuestro empeño apunta a que la designación de los directores de carrera sea por concurso de merecimientos, abriendo así el abanico de la democracia auténtica, mediante la libre y voluntaria participación de los profesores titulares e invitados que cumplan con el perfil establecido. Sus cargos serán de dedicación a tiempo completo y su permanencia podrá ser renovada indefi nidamente en función de los resultados de desempeño.

La calidad de la educación ahora sí va a estar garantizada por el nuevo modelo puesto en marcha y por esa importante masa crítica de docentes, formados por la universidad en maestrías y diplomados en donde se incluye la educación superior, y en esta ocasión la Universidad tiene el justo privilegio de darles la oportunidad de participar voluntariamente en los concursos de méritos para que asuman el reto de trabajar en una administración de calidad en sus carreras, con el objeto de que integren la gestión curricular, docente, investigativa, de vinculación, con la organización y el funcionamiento eficaz, eficiente y efectivo.

Estoy seguro de que a corto y mediano plazo la institución y la sociedad tendrán un producto educativo formado y moldeado profesionalmente en conocimientos y valores, principios y creencias, habilidades y destrezas, para enfrentar con mayores éxitos y capacidades los complejos retos que la sociedad demanda.

2.- El plan estratégico
Como preámbulo de esta celebración, el Consejo Universitario ha puesto en marcha el Plan Estratégico de Desarrollo 2006-2011, los planes operativos anuales y su compromiso de acreditación institucional, cuya construcción tomó varios años de trabajo, experiencia y análisis por parte de la Comunidad Universitaria y hoy se constituye en la carta de navegación de la institución para el próximo quinquenio.

La Universidad comprometida con el entorno, con la pertinencia de sus programas en la sociedad, con la calidad, con la modernización de su estructura y sus métodos, con el fortalecimiento de la institucionalidad desde una visión global, que en ese plan se describe, está diseñada para enfrentar ese futuro exigente. El tr abajo en tu- siasta de toda la comunidad universitaria y el apoyo ciudadano son la mejor garantía de que se convertirá una vez más en realidad.

Nos proponemos consolidar el proceso que nos identifique como una Universidad de alta calidad, en la que primen la diversidad, la pertenencia y la evaluación por logros.

También queremos avanzar en la vinculación de la institución con el entorno que está implícito en nuestra misión, "la función social"; prestar nuestro servicio para contribuir a la solución de problemas cruciales de la región y del país, lo mismo que a la construcción de un proyecto cultural, ético y democrático, que aporte a la conformación de una sociedad ecuatoriana solidaria, justa, pacífica, productiva, participativa y moderna.

Nos proponemos
consolidar el proceso que
nos identifi que como una
Universidad de alta
calidad, en la que
primen la diversidad, la
pertinencia y la
evaluación por logros.

Las tareas del país, los grandes retos y dilemas de nuestra sociedad de hoy, que se enfrentan a tantas debilidades y contradicciones estructurales, caldo de cultivo de pugnas y frustraciones, son tan antiguas como nuestros orígenes como sociedad. Temas de país y preguntas por resolver, que no necesariamente encajan en los moldes diseñados para los enfoques de corto plazo y de tipo puntual, sino que se dirigen a problemáticas estructurales y multidisciplinarias, objetos de búsqueda compleja y con horizontes de largo aliento. Objetivos de país que abarcan, sin lugar a dudas, temáticas de orden diverso en el terreno científico y tecnológico, y que por cierto no excluyen la cultura, el arte y las manifestaciones superiores del espíritu, alimentos tan indispensables y reveladores del verdadero desarrollo de la sociedad humana, metas de país de los cuales tenemos que hacernos responsables porque ellas constituyen la misión fundamental de una Universidad seria como la nuestra.

En este aniversario, la Universidad Católica se encuentra en medio de un proceso de cambio cualitativo, en el que intentamos reforzar nuestro compromiso con los temas de país y rediseñar aspectos de nuestro trabajo por medio de un proyecto de desarrollo institucional. La universidad tiene un compromiso histórico con su misión, para así contribuir a un cambio substancial en la sociedad. Pero para alcanzar esta aspiración, es necesario reforzar nuestra unidad interna y la coherencia que debe respaldar el trabajo académico de calidad. Con tal propósito estamos remozando nuestras estructuras de gobierno interno y las formas de administración académica.

La Universidad Católica reafi rma hoy ese compromiso con el propósito de ser una Universidad de excelencia en la formación de profesionales, investigación científica y tecnológica, así como en sus múltiples formas de expresión hacia la comunidad. Reafirmamos también el compromiso con una institución inspirada en los principios cristianos, valores éticos, orientada a resolver los problemas fundamentales de la sociedad ecuatoriana, especialmente los que no encuentran solución en la comunidad, porque este es un centro de estudios orgulloso de ser católico, de servicio, sensible a las cuestiones sociales, y defensor de la verdadera equidad.

3.- La Teleducación en el Ecuador
Siempre miramos hacia adelante con visión del mañana, y en esta ruta de ancho horizonte y de insospechables avances tecnológicos en este siglo XXI, quiero invitarlos a todos ustedes a que nos sigan acompañando en esta apasionante travesía, guiada ahora por la convergencia de la tecnología; donde nuestra Universidad, sustentada en esa tecnologías, plantea alternativas válidas de desarrollo social, como son el uso de la televisión educativa satelital abierta y la radio estudio, a nivel nacional y a futuro continental, con el objeto de ampliar la cobertura, a menor costo, para difundir la cultura y socializar la educación en el país, en sus distintos niveles de formación escolástica e informal.

"Educar es formar a los
seres humanos para el
cambio permanente y
aún para la eventual
crisis de la transición".

Dentro de la Educación a Distancia, la televisión resulta un instrumento y un medio que potencia este método de aprendizaje. Si a esta modalidad, Teleducación, se le añade la tercera y cuarta generaciones tecnológicas, las de múltiples tecnologías, en especial la computadora, Internet, las redes, la plataforma de estudios, es posible lograr una formación impulsada por el conocimiento y con mayor eficacia en el proceso de aprendizaje porque de esta forma se establece, como un anillo o malla de comunicación al que cada actor del hecho educativo accede desde su propio lugar, condición y contexto.

La Educación a Distancia, a través de la Teleducación significa un aporte relevante en la calidad de vida del país que permitirá que la UCSG proyecte una diversidad de acciones formativas que beneficiarían a todos los sectores de la sociedad, en respuesta a sus necesidades y demandas.

Con la Teleducación implementada por primera vez en el país aspiramos a lanzar próximamente la programación televisiva en alianza con el Atei (Asociación de Teleducación Iberoamericano cuya matriz está en Madrid), el Ilce (Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa) y la red de televisión Edusat de México. Creemos que con aquello como Universidad Católica estamos cumpliendo con nuestra acción de carácter social, que se centra principalmente en el ser humano, porque el hombre según la Unesco es el agente de su propia educación, por medio de la instauración permanente de sus acciones y reflexión.

Felicitaciones a los homenajeados Señoras y Señores:

Finalmente esta noche hemos homenajeado en este acto a los profesores, estudiantes, empleados y trabajadores, porque todos ellos realmente simbolizan lo que es y lo que aspira a ser esta universidad. Constituyen ellos un ejemplo para las nuevas generaciones, de entrega, de fuerza y de coraje. Son ellos los que anuncian quizás las buenas nuevas y los nuevos aires, que impulsen a esta universidad hacia su mejor futuro, yZ que logren cambiar profundamente los patrones que nos orientan en forma inconveniente, por eso son los símbolos de la universidad que ambicionamos. Y por lo tanto, reciban nuestra felicitación institucional y personal por lo que han hecho de esta institución, lo que hoy día es, y que queremos con mayor fuerza elevar hacia el futuro: la gran Universidad Católica de todos y para todos.

Agradecimientos y Mensaje

Para finalizar, quiero mencionar esta reflexión del genial maestro del Renacimiento, Miguel Ángel, sobre la misión de los educadores, que consideramos tiene vigencia ayer como hoy: "Educar es formar a los seres humanos para el cambio permanente y aún para la eventual crisis de la transición".

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7. MAYO 19, 2008

46 AÑOS DE ANIVERSARIO
DE FUNDACIÓN DE LA

UNIVERSIDAD CATÓLICA DE SANTIAGO DE GUAYAQUIL

Bienvenidos distinguidos miembros de nuestra comunidad universitaria e ilustres invitados especiales a esta histórica Aula Magna, que a lo largo de todos estos años ha sido el escenario de la jubilosa celebración de los aniversarios de fundación de nuestra querida Universidad Católica de Santiago de Guayaquil. Continuando con esa preclara tradición, celebramos hoy cuarenta y seis años de esta emblemática institución incorporada en la historia de Guayaquil y del país, marcando su contribución significativa al hacer científico, tecnológico, cultural, artístico y a la formación de profesionales y graduados de excelencia. Se celebra que esta Universidad continúe siendo la esencia de un guayaquileñismo profundamente humano, cristiano y solidario, y a la vez conciencia viva de nuestra sociedad ecuatoriana, donde se centran la reflexión y las propuestas sobre nuestro hacer como nación, en medio de tanto desafío y de tanta situación que amerita desvelo. Se celebra también en honor a ese ideal que impulsaron con denodado entusiasmo sus fundadores y benefactores, para el logro de una verdadera transformación intelectual, moral y educacional.

Hemos celebrado muchas veces el aniversario de fundación de nuestra Universidad. Siempre con el mismo entusiasmo, el mismo recuerdo, el mismo respeto por todos aquellos que nos legaron sus sueños, principios y creencias, transformadas hoy en su mayor parte en magnas realidades. Por lo tanto es un homenaje especial brindado a ellos. Ciertamente han cambiado los rostros que circulan por este salón de honor, pero no el espíritu fundamental que acompaña a estos actos. Han transcurrido cuarenta y seis años que constituyen una etapa importante de nuestra era, por su contribución permanente a la educación y a la cultura del país. Pero los sentimientos han sido y son los mismos. Los individuos somos distintos a los del pasado, pero también somos los mismos, puesto que alentamos el mismo sueño y el mismo ideal, tenemos la misma raigambre, que se reproducirá infinitamente en amor por esta Universidad y por el Ecuador, nuestra querida patria.

Celebramos, en este cumpleaños, este paso que da vida a la nueva Universidad. A aquella que mira decididamente con optimismo el futuro. Celebramos a la Universidad del cambio, que se siente, que se percibe y que se refleja en nuestro informe anual de rendición de cuenta ante la comunidad, la sociedad y en ese escenario prometedor y en el que se destaca el actual trabajo académico. Destacamos entre otros, la creación de un espacio de dialogo académico con responsabilidad social, que recoge las opiniones consensuadas de nuestra docencia para su difusión secuencial en la publicación de la revista "Saberes".

Aquí la docencia universitaria se incorpora a esta dinámica de profunda responsabilidad histórica, para participar activamente en la construcción colectiva de esta nueva Universidad, a fin de dar respuesta a estos contextos de crisis y dislocación que vive la sociedad. Aquí donde se junta la racionalidad y los valores humanos del maestro, a través de la sabiduría, la sensibilidad, la vida afectiva y el compromiso moral. Aquí donde se centra el lugar natural de la realización interdependiente, con la investigación, la pedagogía y la profesión, todos ellos ejes funcionales de la docencia.

Celebramos a la nueva Universidad que empieza a emerger con la alegría inconmensurable de apreciar el futuro, de dimensionar nuestras tareas internas y las tareas enormes que nos quedan junto al país, que aspira a dar sus primeros pasos vitales hacia un nuevo desarrollo. Vivimos en un mundo en permanente cambio, que nos impone la sociedad global y la sociedad del conocimiento, y que nos exige encontrar nuevas formas de organización y funcionamiento de nuestra universidad, para que desde una visión sistémica y de calidad, podamos asegurar la articulación de procesos y funciones, así como espacios colectivos y participativos de creación de nuevos saberes.

Nuestra Universidad, consciente de su responsabilidad histórica, asume como centro de educación superior el compromiso de la acreditación universitaria como fuente de mejoramiento institucional. Desde esta perspectiva convoco a la academia y a los estamentos de la comunidad universitaria, bajo una visión compartida, a concentrar todos los esfuerzos en este año en la autoevaluación y acreditación para probar con convicción cierta las bases efectivas de nuestra excelencia.

Tantos y tantas debemos hoy celebrar con alegría este especial cumpleaños, el mismo que avizora el futuro que estamos tratando de instaurar para una institución que sirve a la comunidad, que se proyecta en la actualidad con una nueva alternativa válida de desarrollo social, como es el uso de la convergencia de la tecnología, a la que se suma hoy la televisión educativa satelital, en señal abierta y cable, y la radiodifusión. Anunciamos que está al aire en período de prueba la Televisión UCSG Canal 42 para Guayaquil, y la Radio UCSG am, dial 1190 kilociclos, estando prevista su próxima inauguración oficial. Asimismo, en unos meses más estaremos extendiendo nuestra señal a las cuatro regiones de la patria (Costa, Sierra, Oriente y Galápagos).

Los universitarios de
la Católica de corazón
tenemos que apreciar
en este acto una
trascendencia sin par.

Cumplimos con nuestro compromiso social al aportar a la educación y a la cultura con esta nueva modalidad, que seguramente va a incidir en la calidad de vida del país, a través de una diversidad de acciones formativas que beneficiarían a todos los sectores de la sociedad, en respuesta a sus necesidades y demandas.

Celebramos con júbilo este aniversario con la ejecución de importantes obras para el 2008, financiadas en su mayoría con donaciones del Impuestos a la Renta, destinadas a la construcción de los edificios de Medicina, de posgrado, la vía alterna de ingreso a los nuevos terrenos adquiridos por la Universidad, los nuevos espacios de parqueos que colindan con la Facultad de Jurisprudencia y el equipamiento de repetidoras para la red nacional del canal de televisión. La construcción de la vía de ingreso y salida de la Universidad por el barrio de Santa María de las Lomas y el edificio de la Federación de Estudiantes, con el importante apoyo financiero del Municipio de Guayaquil. Y con un préstamo del Banco del Estado, la construcción del edificio de la Facultad de Especialidades Empresariales; y, a través de concesiones a usuarios se dará inicio a la construcción del primer paso peatonal con locales comerciales en la estación UC de la Metrovía. Estas son parte de las obras principales, previstas para el presente año.

Los universitarios de la Católica de corazón tenemos que apreciar en este acto una trascendencia sin par. Estamos, efectivamente, reafirmando la historia institucional, estamos cumpliendo con el viejo legado, estamos nuevamente reconstruyendo los viejos valores perdidos en esta era de oscuridad.

Estamos cumpliendo a Guayaquil, al país y a sus jóvenes, porque le estamos legando la institución que la sociedad misma soñó para ellos en tiempos pasado y presente. Estamos cumpliendo con nuestra comunidad y las necesidades de nuestra gente, porque con esta celebración se marca un punto de inflexión para decirle a la historia que hemos vuelto con fortaleza a cumplir con lo mejor de nosotros las tareas que nos asignaran sus fundadores.

Eso testimonia el homenaje que brindamos a nuestros más destacados ex alumnos, que representan lo mejor de nuestra Casa de Estudio: el empeño por ser destacados y mejores ciudadanos, el espíritu de servir a la disciplina, pero también al país en el sentido más amplio. Los reconocemos como hijos ilustres, como ejemplo para las actuales y futuras generaciones, como un faro luminoso que debemos seguir, para orientar nuestra marcha, fuera de las sombras de la ignorancia, del egoísmo, el arrebato y la mediocridad.

Celebramos el cumpleaños cuarenta y seis de esta gloriosa barcaza que ha surcado con orgullo los tiempos y que ha hecho esfuerzos denodados en los últimos años para merecer un mejor destino, para llevar efectivamente a cabo el sueño de ser siempre una Universidad socialmente responsable, de la mayor excelencia académica, democrática, meritoria, católica y humanista, por esencia, por tradición, por sentido de futuro, por reflejar eso mejor que nada, el espíritu de los hombres y mujeres que la componen.

Cumpleaños de esperanza por esa nueva Universidad que estamos construyendo, y que encuentra ahora la especial coyuntura de ver nítida y palpitante la luz resplandeciente del futuro. Cumpleaños del compromiso para hacerla cada día mejor, en medio del sacrificio que sea, en medio de lo que no nos conforma, en medio de decepciones, pero siempre con el gran espíritu capaz de hacer el futuro del Ecuador, basado en el desarrollo institucional.

Estamos cumpliendo a
Guayaquil, al país y a
sus jóvenes.

Permitidme ahora distinguidos amigos y compañeros que nos acompañan en esta maravillosa noche, rendir con profunda emoción y verdadero orgullo nuestro reconocimiento público y ofrecer nuestra cálida felicitación institucional y personal al Dr. José Baquerizo Maldonado, por haber sido merecidamente condecorado con una de la más preciadas preseas: "Universidad Católica de Santiago de Guayaquil", por su ejemplar y desinteresada dedicación al proyecto Hospital Universitario y por haber logrado durante ese proceso la donación de 15 hectáreas de terreno a favor de la Universidad Católica, y también en reconocimiento a sus virtudes cívicas y exquisita sensibilidad social, elevado espíritu, prestigio intelectual, todo ello puesto al servicio de la educación durante varios lustros y que lo hacen merecedor al reconocimiento del claustro del cual fuera su digno Rector en el periodo 1972-1975.

Felicitaciones, apreciado maestro y distinguido amigo. Al Ing. Carlos Gil Loor por haber recibido una de las condecoraciones más destacadas en los ámbitos social y académico: la presea "Universidad Católica y Sociedad". Realmente Carlos es un incansable soñador de la educación, un idealista, mentalizador y propulsor de las carreras de la Ingeniería en Multimedia, la Licenciatura en Tecnología Audiovisual y gestor principal del magno proyecto de la teleeducación en nuestra institución. La Universidad Católica se siente muy honrada, y yo en particular como su amigo, de rendir este justo reconocimiento, porque fue él quien nos apoyó, nos guió y nos dio el valor para asumir los riesgos de ese mundo complejo y de poca experiencia vivida en nuestro país, la de la teleeducación como nueva alternativa educativa, y es gracias a esa colaboración que la Universidad se sitúa en el ámbito social como una entidad revolucionaria, líder e innovadora, al proyectar la democratización de la educación en el país, reducir los obstáculos que impiden el desarrollo integral del individuo y fomentar el bienestar general de la sociedad. Gracias Carlos, y felicitaciones.

A los distinguidos amigos ex decanos de las Facultades de Ciencias Médicas, Filosofía y Técnica para el desarrollo, Dr. Luis Hidalgo Guerrero, Dra. Elizabeth Boloña Páez e Ing. José Martillo Assefe, por recibir una placa de reconocimiento por sus labores académicas en el desempeño del decanato y por contribuir a la formación de los alumnos y al cumplimiento de la misión institucional. Reciban las felicitaciones de esta Universidad, y en lo personal gracias por haberme dado la oportunidad de compartir con ustedes en el Consejo Universitario las grandes decisiones que han contribuido y permitido lo que hoy son en gran parte, nuestras fortalezas, y que se reflejan en el engrandecimiento de nuestra querida institución. Gracias y felicitaciones.

Al Dr. Eduardo Merino Machado, ex presidente de la Asociación de Profesores y por su digno intermedio a su ex directorio, por haber concedido una placa de reconocimiento a la destacada labor gremial a favor de nuestros profesores, la aprobación del escalafón docente que entra en vigencia en el presente año, la representación de la asociación con voz y voto en el Consejo Universitario, siendo una de las poquísimas universidades ecuatorianas que cuenta con esta justa representación en conjunto con representante docente ante dicho organismo, a lo que se suman otros proyectos como el del año sabático, programa de cesantía, reconocimiento para la jubilación patronal voluntaria y otros beneficios adicionales para los docentes. Por todo ello reciba las felicitaciones de esta Universidad.

A los arquitectos Sonia Coronel de Durán y Jaime Durán Laverde, de la firma Coronel y Durán C.A., por haber recibido la distinción de reconocimiento por su aporte significativo a la universidad y a la ciudad de Guayaquil, quienes por sus experiencias profesionales y su larga vinculación con la UC, permitieron al Consejo Universitario su designación para la ejecución del Proyecto Arquitectónico del edificio inteligente de la Facultad de Especialidades Empresariales, que actualmente se encuentra en plena construcción y en el que logran articular armónicamente la estética y lo funcional, característica de la llamada arquitectura racional, y proporcionan a su vez la plena satisfacción a las necesidades de la Facultad. Felicitaciones y gracias.

Un profundo agradecimiento al Ab. Jaime Nebot, alcalde de Guayaquil; Econ. Leonardo Vicuña, ex presidente del BEDE; Ing. Nicolás Vega y Ab. Sucre Calderón, presidente y director Ejecutivo consecutivamente de la Asociación del Canales de Televisión del Ecuador, y por sus dignos intermedio al directorio, a los incontables amigos de la Católica que contribuyeron con sus donaciones de impuesto a la renta; todos ellos realmente han sido de una u otra forma los más importantes gestores de apoyo a la entidad, porque han contribuido significativamente al desarrollo institucional. A ellos les decimos gracias, muchas gracias, la Universidad y la educación del país están en deuda con ustedes, pero en su momento nuestra alma mater sabrá hacer honor a la gratitud de tan generosos benefactores.

Un agradecimiento especial por intermedio de las Sras. Hiromi Mishima y Yoshie Oka, de la Federación para la Paz Universal, presidida por el Dr. Hyun Jin Moon, por su invitación como rector de la UCSG, y en representación del Ecuador, a la Conferencia Internacional de Liderazgo y Cumbre de la Américas en Washington y en el College Station Texas. El tema fue la búsqueda del camino hacia un nuevo paradigma de liderazgo y buena gobernabilidad para la cooperación, el desarrollo y la paz en las Américas. Se enfatizó el desarrollo de un nuevo modelo innovador, basado en principios eficaces para resolver los problemas globales; un modelo que equilibra de una manera madura, las perspectivas espiritual y secular, en un mundo de violencia y de constante amenaza a la paz mundial. Participaron más de 100 líderes gubernamentales, políticos, religiosos, académicos y se contó con la presencia de los ex presidentes George Bush, Julio Saguinetti, Felipe González, Fernando Quiroga, entre otras personalidades. El mensaje para América y la humanidad es trabajar por una cultura de paz, siguiendo el ejemplo y la práctica del Dr. Moon.

Quiero dejar constancia también de nuestra felicitación y agradecimiento a nuestros apreciados y reconocidos profesores, a nuestros queridos alumnos y colaboradores, empleados y trabajadores, todos ellos verdaderos intérpretes de la vida institucional, que en esta noche de aniversario han recibido preseas y condecoraciones por su desempeño, por sus años de dedicación y por su entrega.

En síntesis lo que hemos hecho, lo que ha sido obligatorio hacer, es saber qué caminos hemos tenido que tomar y qué debemos enmendar; qué lineamientos estratégicos, metas y plazos cumplimos y qué resultados obtuvimos. Pienso que a ustedes, como comunidad y sociedad, les corresponderá juzgar los éxitos o fracasos de una gestión institucional; ojalá que no seamos mirados con el lente de la excesiva generosidad, ni tampoco con el lente de la ruin mezquindad, sino exclusivamente con el lente de la justa dimensión. En homenaje a este aniversario de la UC, yo los invito a seguir creando sinergias con fuerza vivificante, que emane del alma de cada uno de esta gran familia de la Católica, para que todos unidos bajo un mismo techo, aferrados a un mismo sentimiento, remando en una misma dirección y hacia una misma orilla, forjemos la grandeza de esta insigne institución, por la enorme responsabilidad que posee ante la sociedad a la que se debe. No más interpretaciones aislada, comentarios parciales de corrillos, malsanas diatribas, ni ideas sueltas de "vitrineos" separadas del verdadero contexto, porque crean incertidumbres y hacen daño al prestigio institucional bien ganado y a la reputación de las personas. Reparar el daño luego que se conozca los frutos de la verdad de los hechos sería demasiado tarde, por lo que debemos abstenernos de simples actitudes malsanas, antiuniversitarias, y más bien regirnos por las instancias institucionales reglamentarias para garantizar con transparencia la verdadera evidencia de nuestras acciones.

Finalmente reciban mi profundo agradecimiento, dilectos y reconocidos compañeros de trabajo: Eco. Mauro Toscanini Segale, vicerrector general; Lcda Elizabeth Larrea de Granados, vicerrectora académica; señores decanos de facultades, director de planificación, secretario general, asesor jurídico, representantes de los docentes ante el Consejo Universitario, presidente de la Asociación de Profesores, señores directores de los sistemas, carreras, departamentos; funcionarios, miembros de las comisiones asesoras, Presidente de la Federación de Estudiantes y dirigentes gremiales, profesores, estudiantes y trabajadores de la Universidad, por ser parte importante del activo institucional y con la ciencia y fe hacer un espacio permanente para el aprendizaje, una verdadera entidad constructora de alma y sobre todo creadora de la verdad, de la belleza y del bien.

Concluyo deseando feliz cumpleaños a nuestra Alma Mater querida, rodeada de tantos recuerdos, de tantos anhelos, y de tantas realizaciones por el país y para el país. Todos quienes hemos visto el cielo por primera vez desde esta tierra maravillosa, sabemos comprender el valor sublime que tiene y tendrá esta gran institución por siempre.

Por una renovada Universidad Católica de Guayaquil y del Ecuador, para Guayaquil y el Ecuador.

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8. MAYO 17, 2009

47 AÑOS DE ANIVERSARIO
DE FUNDACIÓN DE LA

UNIVERSIDAD CATÓLICA DE SANTIAGO DE GUAYAQUIL

Reciban a nombre de la UCSG un caluroso saludo, ilustres invitados, distinguidos miembros de nuestra comunidad universitaria y ecuatorianos todos, de la Costa, Sierra, Oriente y Galápagos que nos están viendo a través de nuestra señal abierta y satelital, por cumplir cuarenta y sietes años de vida institucional, de entrega a la sociedad de profesionales competentes y socialmente responsables, de perseverancia innovadora en la gestión educativa y de firmeza y lealtad en el cumplimiento de nuestra misión, razón esplendida por la que me encuentro animado de un auténtico sentimiento de orgullo y gratitud, y por lo que me dirijo a ustedes, para agradecerles su presencia, que engalana esta ceremonia de reconocimiento institucional, tanto por su maravilloso pasado histórico, por su fecundo y feliz presente, como por su visión de esperanza en el mañana.

Honor. Reconocimiento. Visión prospectiva.

Honor y gratitud, reconocimiento, visión prospectiva. Esos son los sentimientos que me embargan cuando pienso en la celebración del 47 aniversario de fundación de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil.

Honor y gratitud porque somos parte de una Universidad que hoy, de manera objetiva, se alza como la institución ecuatoriana escogida por muchos de los estudiantes secundarios de Guayaquil y del país; como la universidad honrada y respetada en el ámbito nacional e internacional, por el oficio y productividad de su cuerpo académico y por la calidad y generosidad cívica y social de su cuerpo estudiantil.

Reconocimiento

hacia esta Universidad que durante su existencia ha hecho posible que cientos de guayaquileños y ecuatorianos hayan cumplido el sueño de formarse como profesionales, ciudadanos y personas, en la institución que representa la expresión esencial de la educación superior, meritocrática, católica, pluralista, tolerante e intelectualmente libre de nuestro país, sin más limitaciones que nuestras propias limitaciones, y sin más herramientas que nuestros talentos y trabajo. Reconocimiento hacia la Universidad Católica que también siente Guayaquil y el país entero, por estar ella entre las más gravitantes, influyentes y contribuyentes a la impregnación de los valores humanos y los principios cristianos y democráticos, que son elementos esenciales para el alimento de la espiritualidad y del buen convivir nacional.

Visión prospectiva, la de soñar y pensar en los grandes objetivos institucionales y nacionales, y en el futuro que nos depara; autoimponiéndonos metas exigentes con voluntad ganadora; convencidos de que representamos una alternativa para contribuir a configurar de otro modo el país que tenemos; convencidos de que podemos seguir estando adelante, haciendo de la innovación el motor de nuestro desarrollo institucional y el sello de nuestra contribución al desarrollo nacional. Generar en nosotros la capacidad y la actitud de resolución de futuro será la fuerza que nos impulsará en pos de la educación y de los sueños de esta querida Universidad Católica, y que permitirá a esta institución avanzar en el siglo XXI, con la obra que nació de una ilusión rubricada por la inspiración humana y católica de sus fundadores, los más grandes soñadores del futuro.

La Universidad Católica avanza y cumple sus metas fijadas

Qué mejor ejemplo de lo que como comunidad universitaria hemos sido capaces de emprender al recordar que al final del siglo recién terminado, y cuando se nos hizo evidente la necesidad de repensar nuestra Universidad, nos propusimos concretar nuestros sueños redefiniendo las acciones, los objetivos y la estructura interna que nos permitiera cumplir con ella a la luz de los desafíos del nuevo siglo.

Con gran audacia, y también apego a nuestros principios misionales y tradicionales de cristianismo, pluralismo, tolerancia, respeto, solidaridad, diversidad y participación, emprendimos una tarea colectiva que se materializaría, finalmente, en el nuevo Estatuto Universitario, como aporte a la construcción de una moderna universidad; importante iniciativa que en el sistema universitario seguramente la convierte en un referente académico y cultural del país al servicio de nuestra sociedad y por su calidad en una universidad de prestigio a nivel nacional y de otras latitudes.

En su aniversario número 47, y con estos sentimientos en la mente, y también en el corazón, los invito a mirar en este breve recorrido lo que es hoy la Universidad Católica, lo que en conjunto hemos construido por años desde sus inicios hasta el presente. Y al hacer esa mirada creo que tenemos razones para estar contentos y ser optimistas, porque siento que estamos en la senda que soñaron sus fundadores.

Asumimos varios compromisos en nuestra administración, como producto de la planificación estratégica y los planes operativos anuales, y corresponde a manera de síntesis sobre lo esencial, informar de cuánto hemos avanzado en el logro de ellos.

Uno de los principales compromisos fue conducir de manera efectiva y participativa la puesta en marcha de la nueva estructura institucional contemplada en el nuevo Estatuto, y esto ha sido posible gracias al trabajo generoso y comprometido de todas las autoridades y de todos los miembros de la comunidad universitaria, especialmente de quienes han sido elegidos o designados meritoriamente para integrar las diferentes direcciones de carreras y demás organismos de la entidad, construyendo con ello una nueva institucionalidad, basada en la confianza entre todos sus miembros y con el ánimo de aportar a una misión que nos enorgullece. Así, la nuestra es hoy una universidad cimentada en un proceso de madurez tanto individual como colectiva, que nos permite alcanzar niveles de participación responsable y ordenada, aspectos sobre los cuales estamos trabajando.

Un compromiso de la administración fue contribuir eficazmente a la definición y aprobación, por parte del Consejo Universitario, del modelo del proyecto de Acreditación Institucional, basado en los lineamientos generales del Conea y de nuestro plan estratégico de desarrollo institucional, para la auto- evaluación y acreditación, a fin de reafirmar nuestro rumbo para la gestión, y entregar una mirada profunda y sin concesiones de lo que debiera ser el nivel y pertinencia de nuestro quehacer universitario, donde planteamos nuestras virtudes, debilidades y oportunidades e indicamos los lineamientos generales para orientar el logro de los objetivos institucionales. Constituye una visión común que influye en la vida de cada órgano de nuestra Universidad, para el logro de las metas ahí definidas.

Un compromiso medular de nuestra Universidad garantizar la calidad de la educación superior, por lo tanto, en homenaje al tiempo, quiero rescatar tan solo tres ejes substanciales, de las múltiples líneas de acción académica impulsadas desde el vicerrectorado académico, el primero: La gestión del talento humano, programa desarrollado para la capacitación de los docentes y la generación de estrategias para su adaptación a los cambios, que operan en la ciencia, la tecnología y la cultura, a fin de que puedan responder a los desafíos que implican el proceso de enseñanza y aprendizaje, y la investigación y la vinculación. El segundo: La gestión curricular por competencias, que da respuestas educativo-curriculares a las diversas demandas productivas, culturales y sociales de la humanidad, y de los cambios que se realizan en la ciencia y la tecnología, y cuya convergencia paradigmática son: el holismo, la complejidad, el ecologismo y el paradigma comunicacional. Y el tercero, Bienestar Universitario, para optimizar el bienestar y la calidad de vida universitaria en sus diversos contextos, y priorizar la satisfacción de las necesidades humanas por medio de la creación de nuevas unidades que den respuesta a las necesidades de la comunidad universitaria en la multidimensionalidad de ser individual y colectivo, es decir en lo biológico, psicológico, espiritual, cultural, político y económico.

Otro compromiso de la UCSG ha sido también revitalizar la formación humanísticas, porque son disciplinas fundamentales para la preservación del pensamiento crítico y libre de la nación, y para su desarrollo cultural, social, y humano, por lo que nuestra universidad ha apostado en las áreas de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales, al desarrollo de un proyecto institucional y de país, abriendo estas cátedras tanto a los estudiantes como al público en general y su estudio se comparte con clases en televisión. Realmente nos sentimos muy orgullosos porque iniciamos este modelo por primera vez en el país con la asignatura de Estudios Contemporáneos. ¡Felicitaciones!

Un compromiso ineludible fue reencontrarnos institucionalmente con la sociedad. Gracias al proceso de planificación y a la Comisión de Vinculación con la Colectividad como facilitadora, fortalecimos la vinculación universidad– comunidad y organismos públicos y privados. A través de las carreras académicas, de los sistemas de investigación a distancia y de posgrado y con los aportes de los institutos adscritos a las facultades a través de distintas iniciativas, hemos ido incorporando temas e incidiendo con nuestra agenda en planteamientos trascendentes para la Universidad.

Otro compromiso vital de esta administración, además del apoyo consignado a nuestros trabajadores y empleados, ha sido y es con la docencia. Seguimos cumpliendo nuestras obligaciones en el mejoramiento y de forma creciente en lo relacionado con la estabilidad institucional, capacitación y actualización, financiación para la producción intelectual, el año sabático, y el fondo privado de cesantía complementaria; estos dos últimos reglamentos borradores están actualmente en pleno debate a nivel de las comisiones registradas en el Consejo Universitario. A pesar de la crisis global y nacional también ha sido nuestra tarea dar mayor énfasis al mejoramiento permanente de la remuneración docente a través de los ascensos de categoría y niveles escalafonarios, en base de los méritos alcanzados, como también el otorgamiento de becas para los hijos y cónyuges, sin restricción de calificaciones, porque consideramos aquello más que una beca un derecho de los docentes; y en cuanto a los beneficios sociales además de los que corresponden por Ley, nuestros profesores han sido reconocidos con otros servicios y mejorado su ayuda mortuoria, seguro médico, préstamos de emergencia, el derecho a la jubilación patronal, el dispendio de las cinco bonificaciones anuales, la entrega de los bonos para la canasta navideña, los derecho de autor, y demás beneficios de carácter institucional.

Otro compromiso fue modernizar la gestión institucional y perfeccionar la automatización del sistema de información y de servicio para todos los estamentos de la universidad, mediante el rediseño integrado de los sistemas académico, administrativo, técnico y de información institucional, para hacer más eficiente y efectiva la gestión central y de las unidades académicas, y para la medición de los resultados, la toma correcta de decisiones y entrega de manera transparente, confiable y oportuna de la información relevante a los distintos órganos del gobierno universitario.

Un compromiso de la Universidad con la democratización de la educación en el Ecuador es la puesta en marcha del megaproyecto de la teleeducación, UCSG RADIO TELEVISION, (Primera Red Digital del Ecuador), proyecto que constituye uno de los de mayor importancia en el proceso educativo nacional, al insertar un gran porcentaje de la población ecuatoriana en la sociedad moderna del conocimiento.

Si logramos una población altamente educada, se elevará la productividad y el crecimiento económico y social, porque la educación es la base de todo. De ahí que la Universidad Católica apostó a la tele-educación, como una nueva alternativa válida para socializar el conocimiento, al facilitar la interacción de todos los actores del quehacer educativo: profesores, estudiantes, autoridades y ciudadanos en general, constituyéndose así en un aporte relevante a la calidad de vida de los ecuatorianos, a través de acciones formativas que benefician a todos los sectores de la sociedad, en respuesta a sus necesidades y demandas.

El megaproyecto enunciado se centra en parte en las llamadas convergencias de medios e integra cuatro componentes básicos: El primero tiene como objetivo la emisión de programas educativos - culturales, con la puesta en marcha del Canal de Teleeducación de señal abierta y satelital en la banda UHF, en 26 canales con cobertura nacional, en la Costa, Sierra, Oriente y Galápagos; el segundo tiene como objetivo promover la asociación de universidades para democratizar la educación en el país; el tercero es la construcción del portal educativo interactivo, y el cuarto es la implementación de las bibliotecas digitales, entrelazadas entre sí y cuyo objetivo es acceder al conocimiento.

La perseverancia y las oportunidades factibillizan la materialización de muchos de estos sueños en realidades, como en este caso particular, luego de 4 décadas de ilusiones se logra poner en marcha la educación televisada para beneficio de un gran segmento de la población ecuatoriana. En consecuencia, hoy, al vivir la realidad de ese mundo imaginario del pasado, pienso que este gran esfuerzo nacional, de la teleducación, abre un nuevo horizonte educativo que nos conducirá a la creación de una sociedad que forme a un ser humano integral, y orientado hacia el espíritu creativo y cultivado, por lo que anhelo que esta iniciativa llegue a todos los rincones del país, con el fin de dar oportunidad a los marginados, a los más pobres de la patria, para que tengan la posibilidad de insertarse en el desarrollo y en el bienestar humano.

Distinciones

Distinguida audiencia, permítanme en esta velada académica llena de gozo y júbilo, que nos ofrece la grata oportunidad de renovar propósitos y reencontrarnos con comunes ideales a los que animaron a sus fundadores, rendir un justo homenaje de reconocimiento público a quienes se han destacado a lo largo de su trayectoria institucional, por su invalorable entrega de forma permanente, por su contribución productiva y por su inteligente aporte al quehacer educativo. Un ejemplo de todo ello es el Dr. Gustavo Cornejo Montalván, que esta noche va a ser condecorado con una de las máximas preseas: "Universidad Católica de Santiago de Guayaquil", quien ejerció el rectorado, el vicerrectorado, el decanato de la Facultad de Ciencias Médicas, la docencia, siendo fundador y miembro de algunas sociedades científicas médicas, y actualmente Profesor Honorario, por sus reconocimientos, sus virtudes cívicas y admirable sensibilidad social. Por su espíritu altruista, su reputación intelectual puestos al servicio de la educación durante varios lustros. Felicitaciones, amigo y colega.

El Pabellón de la Fundación Ecuador, cuyo presidente es el Ing. Luis Villacrés, y su director ejecutivo el Ing. Pedro Aguayo, será condecorado con la presea "Universidad Católica y Sociedad", en reconocimiento a la extraordinaria gestión de la institución a favor de la calidad integral de la educación, de niños, niñas y adolescentes del programa Más Libros de la Muy Ilustre Municipalidad de Guayaquil, en colaboración con la UCSG, y por el logro de la integración de redes interinstitucionales de cooperación y desarrollo. ¡Felicitaciones! El Ing. Carlos Chon Díaz recibirá una placa de reconocimiento institucional por su destacado desempeño académico y administrativo como
Decano de la Facultad de Ingeniería durante los períodos 2001-2004 2004-2008, que han contribuido al cumplimiento de la misión del claustro. Felicitaciones.

El Dr. Joaquín Hernández, ex director del sistema de posgrado y docente de la Universidad Católica, recibirá una placa en agradecimiento por su contribución exitosa en la dirección del sistema de posgrado, en la formación académica de cuarto nivel, caracterizándose por su acertada visión, ejecutividad, intelectualidad y por sus motivaciones humanísticas que descansan en valores éticos y morales. Felicitaciones.

El Dr. Antonio Ortega, director del Hospital Vernaza de la Honorable Junta de Beneficencia de Guayaquil, docente de pos y pregrado de la Facultad de Ciencias Médicas, recibirá una placa en reconocimiento a su gran sensibilidad social y su permanente contribución a la prestación del servicio de salud.

A todos y cada uno de los miembros de esta comunidad universitaria y de la población ecuatoriana en general, gracias y felicitaciones.

A los colegas y compañeros profesores David Castillo Contreras, Kléber Espinoza Flores, Feliciano González Dumes, Enrique Torbay Lecaro, Bernard Manzano Torres Vignol, Sócrates José Vera Castillo, Lily Cecilia Verduga Andrade, Kléber Guido López Parrales, Pedro Tutivén López, y Jenny Patricia Zeas Poveda, se les otorgará medallas de Distinción Docente por habernos acompañando 25 años consecutivamente en nuestra universidad, nutriendo la mente y el espíritu de la juventud, con la entrega de sus conocimientos y el testimonio de su vida ejemplar. ¡Felicitaciones!

Los compañeros de las labores administrativas, Kléber López Parrales, Anabella Miranda Chalén, y Elena Carrera Estarellas de Rivadeneria, recibirán preseas por el cumplimiento de sus tareas, con alta responsabilidad y eficiencia durante 25 años consecutivos. Felicitaciones…

Los dos mejores estudiantes de cada carrera recibirán preseas y diplomas por intermedio de sus decanos, por sus destacadas responsabilidades en el proceso de enseñanza y aprendizaje, y los méritos académicos alcanzados. También los alumnos que recibieron premios internacionales de las Facultades de Ciencias Económicas, y Especialidades Empresarial. Espero que todos ellos sepan lucirla con orgullo y guardarla en lo más profundo de su ser. ¡Felicitaciones!

Entre las distinciones que vamos a entregar en esta noche, hay una placa muy especial de Distinción Institucional, y es para el Ab. Guillermo Villacrés Smith, por sus 40 años ininterrumpidos en la Universidad como catedrático, 15 como funcionario en la Secretaría General, y 3 en la Pro–Secretaría.

Finalmente, quiero dejar constancia de mi eterna gratitud al Honorable Consejo Universitario, especialmente a mis compañeros vicerrectores, a los señores decanos, autoridades, representante del Arzobispo, representantes docentes principal y alterno, representantes estudiantiles, dirigentes gremiales de los profesores, estudiantes y trabajadores, directores de los sistemas y departamentos, directores de carreras, especialmente a aquellos que han asumido las dos modalidades: presencial y a distancia, funcionarios, y miembros todos de la comunidad universitaria. Gracias por vuestro constante apoyo institucional, por su perseverancia y por su visión de presente y futuro.

Gracias por hacer de esta Universidad, un espacio permanente de generación y difusión de conocimiento, de enseñanza de principios y valores, y de forjamiento de sabiduría, convicciones, prudencia, solidaridad y conciencia social.

Gracias por compartir juntos esta gran responsabilidad que ustedes generosamente me han confiado, por lo que me comprometen a realizar mis mejores esfuerzos y usar toda mi capacidad para avanzar en la ciencia, con fe hacia un futuro promisorio, firme y sostenido, para bien de nuestra institución y de esta querida patria, nuestro Ecuador.

Palabras finales

Sabemos que el mundo viaja hacia la sociedad del conocimiento. Más que nunca la visión de futuro en el presente depende de nuestro conocimiento, y el desafío es asumirlo y hacerlo bien, con beneficios reales para la institución y para todos los ecuatorianos, porque como dice un proverbio oriental: "Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente".

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9. MAYO 17, 2010

48 AÑOS DE ANIVERSARIO
DE FUNDACIÓN DE LA

UNIVERSIDAD CATÓLICA DE SANTIAGO DE GUAYAQUIL

Gracias por compartir con nosotros un año más de vivencia institucional. La presencia de ustedes engalana esta ceremonia solemne, de gran significación académica, y de continuos esfuerzos por alcanzar la cima de lo más excelso del saber.

Son cuarenta y ocho años de existencia que celebramos con felicidad y júbilo porque sentimos que esta trayectoria constituye el momento oportuno para dejar testimonio de cuánto se ha realizado por tantos hombres y mujeres que han vivido el sueño de fundar y desarrollar una obra universitaria.

Somos una Universidad orgullosa de su pasado y dispuesta a enfrentar los desafíos del futuro. Con la oportunidad de corregir aquello que no esté ayudando a su engrandecimiento, mejorar sus fortalezas y aprender e incorporar todo lo que pueda contribuir a su crecimiento y desarrollo.

Estamos en un momento en la corta historia de nuestra Universidad trabajando en torno a un sólido proyecto de desarrollo, y reorganizando sus procesos académicos y administrativos, basados en la reflexión crítica para establecer el tipo de Universidad que queremos y podemos ser, conforme a la misión que se nos ha encomendado y con plena conciencia de los desafíos que nos impone la realidad presente y futura.

En ese transitar en pos del éxito, no estaremos exentos de conflictos, ni de incomprensiones, ni dudas, ni temores, pero sin ello no hay cambio. En nuestra actividad educativa concebimos el cambio como un ejercicio visionario en el cual todos tenemos algo que decir, aportes que realizar y compromisos que asumir. Es el legado de las lecciones aprendidas ante los desafíos que enfrentamos.

Aseguramiento de la calidad. Ese ha sido nuestro deber, mediante el compromiso adquirido de todos los miembros de la comunidad universitaria; trabajar en un proyecto de construcción continuo y común a través de la docencia, investigación, transferencia tecnológica y vinculación.

Concédanme breves instantes para señalar algunos aspectos que nos parecen relevantes, y que hemos aprendido y resuelto en estos 48 años de vida institucional. Quiero compartir algunos con ustedes por la trascendencia que han tenido y tendrán en la UCSG y en el país:

Una primera lección
No hay desarrollo institucional sin planificación previa; planificamos el desarrollo, lo pensamos y lo hacemos colectivamente, de manera integral e integrada, armonizando las expectativas de todos. Por eso somos hoy una universidad con gran reconocimiento dentro y fuera del país, respaldada por convenios y alianzas interinstitucionales, nacionales e internacionales.

Un segundo aprendizaje
En lo académico promovimos en forma dinámica y constante una educación que responda a los retos del momento, a través de cambios innovadores, prudentes y audaces, reexaminando críticamente lo que hacemos para formular con claridad lo que debemos hacer, para enfrentar el desafío, y provocar cambios de mentalidad, crear un clima de trabajo fecundo a través de un modelo educativo, que contribuya a forjar una sociedad, basada en el humanismo, en el desarrollo con conocimiento, equidad y justicia, dentro de una cultura de paz, de respeto a los derechos humanos, y de solidaridad y democracia.

En esta línea venimos promoviendo que la enseñanza más que una transmisora de conocimiento sea un verdadero foco de transformación, para inculcar en nuestros estudiantes valores y principios cristianos, forjar convicciones, infundir sabiduría, suscitar aptitudes, promover artes prácticas y despertar un sentido de responsabilidad y compromiso para enfrentar un mundo cada vez más complejo y cambiante.

Una tercera lección
Aseguramiento de la calidad. Ese ha sido nuestro deber, mediante el compromiso adquirido de todos los miembros de la comunidad universitaria; trabajar en un proyecto de construcción continuo y común a través de la docencia, investigación, transferencia tecnológica y vinculación.

Al hablar de calidad, todos conocen que fuimos injustamente categorizados por el Conea en el grupo C. Luego de persistentes reclamos sustentados y reconfirmados por la propia presidencia y los evaluadores del Conea, se nos recategorizó en la B. Por factor tiempo no voy a referirme ni a los motivos por los que fuimos injustamente categorizados en la C, ni a la fundamentación que sirvió para el reclamo y peor a la odisea que nos tocó emprender en este proceso de reclamación. Solo quiero dejar expresa constancia de la inmensa gratitud institucional y personal a los artífices del logro alcanzado, quienes no dieron tregua ni al tiempo ni a sus ocupaciones institucionales y personales, y pusieron todo de sí para alcanzar el logro obtenido, y me refiero a la Lcda. Elizabeth Larrea, a Aquiles Rigaíl, a José Cifuentes, a Giaffar Barquet, a Nancy Wong, a Verónica Peña, al equipo multidisciplinario y a todos cuantos de esta comunidad les acompañaron en esta difícil tarea. A todos ellos les digo gracias, mil gracias, por lograr que se nos haya hecho justicia y puesto en muy alto el nombre de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil.

Una cuarta experiencia
Priorizar las investigaciones, según nuestro campo de dominio de la ciencia, sobre temas claves, articulados al desarrollo del país y a nuestros objetivos académicos, ha sido nuestra cuarta experiencia. Algunos proyectos atestiguan esta política que hemos implementado, como por ejemplo: un sistema de información de apoyo a la toma de decisiones para plantaciones de banano, palma y cacao en la Costa ecuatoriana; la planta piloto de investigación, producción y transferencia tecnológica en uso de ecomateriales innovadores para la construcción de viviendas de bajo costo; el efecto de la simbiosis entre microorganismos para mejorar la producción de soya en el Litoral ecuatoriano; la determinación de mutaciones relacionadas con ictiosis en pacientes ecuatorianos; el rescate de material vegetal in vitro de frutales nativos en peligro de extinción en la Costa ecuatoriana; la Investigación del origen de la contaminación del agua potable; el programa de fortalecimiento de las capacidades en la elaboración de leche pasteurizada y de sabores, yogurt, quesos frescos y semimaduros, mantequilla, manjar y helado, y la capacitación en procesos y tecnología de la industria cárnica.

Un quinto aprendizaje
Nuestro apoyo irrestricto a la docencia ha sido otra te nuestras consignas para poder alcanzar la excelencia; estamos conscientes de que más allá de toda obligación que debemos cumplir está la necesidad de incorporar la docencia a la formación de cuarto nivel y al mismo tiempo preparar a nuestros mejores ex alumnos para el relevo. Hoy, no siendo suficiente tener sólo una maestría para una educación de calidad, hemos suscrito varios convenios con excelentes universidades europeas, para dar un gran impulso en la formación de posgrado y lograr que un buen porcentaje de nuestros actuales docentes y nuevos profesores obtengan el grado doctoral.

Nuestra política en cuanto a los procesos continuos de mejoramiento del profesor ha sido aplicada año a año de acuerdo con la planificación estratégica respecto a la capacitación y actualización, financiación para la producción intelectual, mejoramiento de la remuneración docente según categoría y niveles escalafonarios, otorgamiento de becas para el docente, sus hijos y cónyuges, ayuda mortuoria, seguro médico voluntario, préstamos de emergencia, jubilación patronal, bonificaciones anuales, canasta navideña, bono del libro, derecho de autor, y demás beneficios sociales y de carácter institucional.

Según lo proyectado se encuentran actualmente en trámite en el Consejo Universitario los reglamentos del año sabático, y el fondo privado de cesantía complementaria.

Una sexta lección
Otro de nuestros caballos de batalla ha sido el bienestar y desarrollo humano en cumplimiento del deber misional y con fe cristiana y solidaria. Nuestro compromiso con la comunidad universitaria ha sido, es y será siempre el de fomentar el bienestar, la calidad de vida, el desarrollo humano y la satisfacción de nuestros miembros, generando un clima de comunicación y salud organizacional en favor de toda la comunidad y dando énfasis a becas y ayudas económicas, a la pensión diferenciada (proyectada para el próximo semestre a todas las carreras académicas), préstamos emergentes, bolsa de trabajo y prestaciones de servicios para todos los estudiantes sin excepción. Ratifico, como lo he manifestado en el Consejo Universitario: nuestro compromiso como Universidad Católica es que ningún estudiante, por ninguna razón, pueda interrumpir sus estudios a causa de su situación económica. Es nuestra obligación cristiana, moral y ética apoyar a quienes están en esa situación hasta la finalización de sus estudios.

Una séptima lección
La vinculación con la comunidad, dada la existencia de nuevos procesos. Las expectativas del desarrollo nacional, las condiciones de la globalización y los cambios en las relaciones sociales nacionales e internacionales exigen cada vez más la interacción entre el sector educativo y el medio externo, por tanto la vinculación con la colectividad es nuestro ineludible compromiso de reencontrarnos institucionalmente con la sociedad, fortaleciendo esa vinculación universidad – comunidad y organismos públicos y privados, a través del Sistema de Investigación y de los institutos adscritos a las facultades, de las carreras académicas, de los posgrados, de la educación a distancia y de los aportes de distintas iniciativas que se vayan incorporando a nuestra agenda para fomentar el desarrollo, el intercambio del conocimiento, la prestación de servicio y la educación continua.

Una octava experiencia
Aquí entra la internacionalización de la Universidad para combinar lo mundial y lo local, porque la sociedad global nos obliga a cruzar fronteras. Nuestros estudiantes deben conocer otros idiomas, otras culturas, otros sistemas políticos, otras realidades económicas. Para cumplir con estas nuevas exigencias debemos asumir con firmeza y dinamismo este proceso de internacionalización.

Y es que la internacionalización en lo académico implica incorporar asignaturas, contenidos, actividades y conocimientos internacionales a nuestros programas de docencia, investigación y servicio, con el propósito de realzar su relevancia en un mundo cada vez más interdependiente, pero sin perder nuestra propia identidad misional.

Un noveno aprendizaje
El uso de la tecnología de la información. En ese campo hemos avanzado significativamente, pero dado al acelerado crecimiento informático, la Universidad debe mejorarlo en forma racional, aplicando políticas claras y coherentes, de acuerdo con un plan de incorporación de tecnologías de información que otorgue un mayor valor agregado a los procesos, a los servicios y a los usuarios internos y externos.

Por ello resulta fundamental contar con estrategias adecuadas para incrementar el número de usuarios que acceden a los servicios que se ofrecen mediante Internet; vigorizar a través de ésta la comunicación interna y fortalecer la integración de todas las aplicaciones y procesos del sistema tecnológico universitario.

Una décima lección
El recurso económico financiero ha sido otra de nuestras prioridades. Es imperativo ajustar la pro forma presupuestaria, tendiendo hacia una distribución de los recursos con una fuerte relación con la planificación institucional para que la gestión universitaria sea eficaz, eficiente, y competitiva, y así podamos promover sistemáticamente la productividad, la reducción de los costos, el aumento de la demanda, la agilidad en la atención, el fortalecimiento del ambiente laboral y la procura de la consecución de recursos de otras fuentes alternas. Todos estos procesos deben ser apoyados por el sistema de información para la toma de adecuadas decisiones en la ejecución presupuestaria y el control de gestión.

El undécimo aprendizaje
Democratizar la educación en el Ecuador. Sólo con educación hay desarrollo científicotecnológico, hay desarrollo humano, desarrollo sustentable, porque esa inversión sirve para formar el talento humano, generar conocimientos, hacer innovaciones, aportar soluciones a los problemas de la producción y la sociedad.

La UCSG ha apostado por la democratización de la educación con su megaproyecto de la Teleducación, UCSG RADIO TELEVISIÓN (primera red digital del Ecuador), proyecto que constituye uno de los de mayor envergadura en el proceso educativo nacional, al anhelar insertar un gran porcentaje de la población ecuatoriana en la sociedad del conocimiento, a través de la convergencia de medios, la emisión de programas educativos - culturales en su canal de Teleducación de señal abierta y satelital con cobertura nacional.

Finalmente una última lección
Hemos aprendido a mantenernos firmes por sobre todas las cosas en la postura digna y universitaria de la imparcialidad política; en consecuencia, nunca hemos hipotecado los intereses universitarios ni hemos subordinado nuestra autonomía ni a las pretensiones oficiales ni al proselitismo partidario ni a los intereses de los grupos de poder. Para la UCSG las relaciones con sus aliados estratégicos son entre pares y de cooperación recíproca, y tienen como finalidad la resolución de problemas, la búsqueda de la verdad y el desarrollo integral del Ecuador.

Quiero dejar constancia de mi gratitud al Consejo Universitario, especialmente a mis compañeros vicerrectores, decanos, representante del Arzobispo, representantes de los docentes principal y alterno, dirigentes gremiales de los profesores, estudiantes y trabajadores, representantes estudiantiles, directores de los sistemas y departamentos, directores de carreras, funcionarios, trabajadores, y miembros de toda la comunidad universitaria.

Gracias por su constante apoyo, por compartir con nosotros esta gran responsabilidad que ustedes generosamente me han confiado, por proporcionar una visión crítica y una propuesta sabia para avanzar siempre con fe hacia un futuro promisorio, firme y sostenido para bien de nuestra institución y para la formación profesional socialmente responsable.

Gracias también a aquellos que representan las voces disidentes, que no comparten nuestra forma de hacer universidad y país. Esta contradicción es positiva porque nos da fuerzas para ser cada vez mejores, más democráticos e incluyentes; aunque también es de cristianos y honestos saber separar la crítica constructiva de las falsedades, de la calumnia y de la mentira porque al fin de cuentas, como bien dijo Kalil Gibrán: "No progresamos mejorando lo que ya está hecho, sino esforzándonos todos por lograr lo que aún queda por hacer". ¡Muchas gracias!


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10. MAYO 17, 2011

49 AÑOS DE ANIVERSARIO
DE FUNDACIÓN DE LA

UNIVERSIDAD CATÓLICA DE SANTIAGO DE GUAYAQUIL

Han pasado 49 años y hoy como ayer nos volvemos a reunir para darle vida y sentido a la tradición universitaria, y conmemorar un aniversario más de nuestra querida institución.

Permítanme en mis primeras palabras expresarles el sentimiento de alegría y de emoción que me embarga, al compartir con ustedes un años más de vida institucional en esta ceremonia solemne y de trascendente significación histórica, sentida por la comunidad toda, especialmente por aquel colectivo humano que sigue siendo vital en la construcción de esa nueva Universidad, que hoy con orgullo se viste de gala.

Gestión institucional:
Quisiera antes que nada trazar una pequeña pincelada de 2001, y de nuevo, en el 2006, en mi toma de posesión me comprometí conmigo mismo, con los compañeros que hacemos equipo de gestión universitaria, con otros muchos miembros de la comunidad universitaria y con la sociedad misma, a poner en marcha un modelo de universidad por el que íbamos a trabajar con tantas ganas e ilusión, para construir una Universidad innovadora en su quehacer cotidiano; de calidad en la gestión de docencia, investigación y administración; autónoma en su pensamiento y en su desarrollo interno; formadora en valores y de manera integral e investigativa para progresar, para contribuir al desarrollo económico del país y al mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos. Una Universidad que irradie cultura en su entorno de actuación y que se preocupe por los problemas del medio ambiente, que se asome al exterior desde nuestra patria chica profundamente sentida y que practique la solidaridad, la equidad y la responsabilidad social en lo interior y fuera de ella.

No me atrevo a decir, ciertamente, si al cabo de diez años de gestión, hemos hecho más o menos las cosas que pretendíamos, pero lo que sí puedo afirmar es que hemos hecho todo lo que hemos podido, todo eso y más, para dar vida y sentido a esa Universidad dinámica, moderna, emprendedora y responsable, con la que estoy comprometido de por vida dondequiera que me encuentre.

Pese a las dificultades y alguno que otro traspié, ha habido siempre y sigue habiendo ahora muchos momentos para mostrar una abierta sonrisa.

A todos nos llena de satisfacción porque es el resultado de tanto esfuerzo por parte de muchos, esas luces que han ido iluminando el quehacer universitario, y de las que hoy, precisamente, hemos recogido una síntesis a través del DVD que fue presentado ante ustedes. Son los resultados alcanzados a través de los Planes Estratégicos Institucionales durante nuestra gestión en la primera década del siglo XXI.

Ahí están en el correr del tiempo, la capacitación y consolidación del profesorado, los avances en la calidad de la enseñanza, el incremento del número de matriculados, la multiplicación en la producción de titulados, la expansión de los servicios al estudiante, el incremento de los intercambios y las prácticas en empresas, la estructuración de la I+D en la Universidad y la suma de los resultados de la investigación, como también, la superación del déficit financiero de la institución y la consecución de un sistema equilibrado de financiación universitaria, la mejora del nivel del personal de administración y servicios, los incentivos presupuestarios a la consecución de objetivos, los considerables aumentos y mejoras de la infraestructuras, el equipamiento de laboratorios, el salto cualitativo en tecnologías de la información y la comunicación, la implementación del sistema integrado y de dirección estratégica, la educación a distancia y continua para los adultos mayores.

Ahí están, asimismo, la expansión cultural, la apuesta por la calidad ambiental, la mediación de nuestra televisión educativa cultural, la contribución a la innovación empresarial, la creación e impulso de la educación en todos sus niveles, y con énfasis, esencialmente, en el cuarto nivel, y gracias a todo ello, el prestigio alcanzado por nuestra Universidad en la colectividad ecuatoriana y en el exterior.

Lo más importante lo hemos hecho entre todos, creo que con mucha más acción que inhibición, y el resultado final ha sido que durante estos años hemos experimentado una importante transformación, por lo que puedo afirmar que hemos pasado de administrar el crecimiento cuantitativo a gestionar el cambio cualitativo.

Desde luego, ese cambio también se ha ido produciendo, paso a paso, en los modos de hacer las cosas y con conocimiento de causa, sin embargo estamos conscientes, por el dinamismo de la sociedad, de que siempre faltan acciones por hacer, pero nadie podrá decir que a la acción de nuestra gestión universitaria le ha faltado criterio y transparencia, normas y reglamentos, convocatorias y concursos, baremos e indicadores, directrices y manuales de procedimiento; todo lo hemos hecho de forma corporativa para su real vigencia y legitimidad, y para establecer reglas del juego claras, conocidas por todos y difundidas a través de nuestros medios y del portal de la UCSG.

Estamos, sin duda, en el
camino de ser esa
universidad dinámica,
moderna, emprendedora y
responsable.

También es cierto que en el ejercicio de la administración universitaria, como en cualquier parcela de la actividad humana, dada la complejidad que implica la gestión, se va dejando a uno y otro lado del camino algunas insatisfacciones y descontentos, generalmente surgidos a la sombra del desconocimiento de las razones de ésta o aquella decisión. Pero no es menos cierto que siempre nos hemos
guiado por la consecución del bien general, alejándonos de intereses grupales o individuales.

En suma, creo que la UCSG es hoy bastante más que ayer, insisto, gracias a todos, es una institución que forma mejor, que investiga e innova más, que gestiona bien sus recursos y que se proyecta con fuerza en la sociedad y en la región.

Estamos, sin duda, en el camino de ser esa universidad dinámica, moderna, emprendedora y responsable que, aún teniendo mucho que mejorar, se encuentra bien preparada por dentro y adecuadamente posicionada en su entorno de actuación, para afrontar los grandes desafíos que se le presentan en el futuro inmediato, yo diría: con las maletas repletas de buenas prácticas en docencia, investigación y gestión, y con el abrigo de nuestra sociedad.

Distinciones:
En esta sesión solemne nos corresponde también rendir un justo homenaje de reconocimiento a quienes se han destacado a lo largo de la existencia de nuestra institución, por sus aportes y contribuciones productivas al quehacer educativo, como son:

Dr. Nicolás Parducci Sciacaluga, ex Rector, quien en esta noche va a ser condecorado con una de las máximas preseas: "UNIVERSIDAD CATÓ- LICA DE SANTIAGO DE GUAYAQUIL".

A la Comunidad Religiosa La Compañía de Jesús, se le va a conceder la Condecoración "Ciencia y Fe".

A la Federación de Establecimientos Católicos de enseñanza media (FEDEC), se le otorgará la Condecoración "Universidad y Sociedad".

A los colegas y compañeros profesores: Magister María Mercedes Arellano Quiroz, Licenciada Julieta Coto Plaza, Abogado Roberto Enrique Falconí Peet, Doctor Carlos Ernesto Estarellas Velásquez, Abogado Víctor Aurelio Granados Boza, Magister Ana María Dolores Cedeño Murillo, Doctora Nora Marcia Guerrero Gallardo, Doctor Aldo Antonio Guevara D`Aniello, Doctor Antonio José Ortega Gómez, Doctora Carmen Leonor Paladines Valenzuela, Doctor Héctor Alfredo Robalino Patiño, Doctor Luis Enrique Valenzuela Baquerizo, Ingeniero Hugo Vicente Fernández Macas, Magister Jacinto Alejandro Henríquez Barzola, Economista Luis Fernando Hidalgo Proaño, Licenciada María Catalina López Benavides, Ingeniero Oswaldo Ripalda Nuques, Ingeniero Héctor Manuel Rodríguez Gilbert, se les otorgará Medallas de DISTINCIONES DOCENTES, por habernos acompañado 25 años consecutivamente en nuestra universidad, nutriendo la mente y el espíritu de la juventud, con la entrega de sus conocimientos y el testimonio de su vida ejemplar.

A los compañeros del personal administrativo: señor Freddy Roberto Cevallos Álava, señora Ángela Gabriela Landívar García, señora Gina Susana Ortiz Bravo, señora Jacqueline Pepita Teanga Torres, señora Margoth Jacqueline Gómez Flores, señora Rosa Cristina Yarlequé Ramírez, quienes recibirán preseas por el cumplimiento de sus tareas administrativas con alta responsabilidad y eficiencia durante 25 años consecutivos.

A los dos mejores estudiantes de cada carrera, que recibirán preseas y diplomas por intermedio de sus decanos, por su destacado aprovechamiento y porque son responsables en el proceso de aprendizaje, y por sus méritos académicos alcanzados. Espero que todos ellos sepan lucirlas con orgullo entre sus familiares y compañeros y atesorarla en lo más profundo de sus mentes y corazones.

Breves reflexiones:
Con el cúmulo de la experiencia dentro del baúl, nuestra etapa como Rector está próxima a llegar a su fin, por lo que en el presente período académico se abre una nueva etapa en la vida de nuestra Universidad, en la que inicialmente todas las miradas estarán irigidas hacia la renovación democrática y reglamentaria de las nuevas autoridades, en consecuencia, por la identidad que tenemos con esta querida Universidad con humildad recomiendo que en ese juego democrático que se aproxima, prevalezca la madurez alcanzada por una institución que suele salir airosa y fortalecida de las renovaciones. Tengo confianza en la sensatez y prudencia de los aspirantes que ostentan legítimamente las principales dignidades. Confío en que sepan conducir su participación electoral a través de propuestas y debates serenos y de análisis rigurosos, articulando todos los escenarios posibles y ponderando lo más relevante para que nuestra Universidad pueda seguir su andar asomándose al mundo, con el prestigio que otorga el saber hacer las cosas bien y con la vitalidad que impulsa la continua búsqueda de nuevos horizontes.

Siempre he pensado que la mejor forma de que nuestra Universidad avance, y con ella progrese la institución y sus miembros, es a través del establecimiento de cuatro características principales: 1.- tener unas metas comunes de largo alcance; 2.- la búsqueda del máximo consenso posible; 3.- el despliegue de acciones a través del trabajo en equipo; y 4.- la toma de conciencia colectiva sobre la responsabilidad social que los universitarios hemos contraído como prestadores del servicio educativo.

Esa es mi única apuesta, mi mejor opción, para las próximas elecciones: un auténtico proyecto colectivo protagonizado por muchos, al frente del cual esté un rector y un equipo universitario que se distingan por ser personas respetables y respetadas, íntegras e integradoras, con convicciones e ilusiones, profundamente responsables y con sentido de compromiso social.

Satisfacciones y agradecimientos:
Ahora tengo el honor de dirigirme a ustedes por décima y última vez desde este pódium, como autoridad de esta amada Universidad, porque desde aquel mes de agosto de 1996, lejano en el tiempo y cercano en el sentimiento, asumí la enorme responsabilidad de ser Vicerrector junto al rector Ab. Vladimiro Álvarez por un período y luego Rector de esta Universidad por dos períodos, gracias a la benevolencia y confianza recibida de esta comunidad universitaria. Dentro de unos meses más, con seguridad, yo solo seré un referente de esta noble institución, agradecido por siempre por el honor que se me ha brindado para dirigir el destino de esta Alma Máter, al haberme confiado la oportunidad de poder servirlos en todos estos años.

Siendo mi última intervención oficial, quiero expresar, humildemente, que sin todos ustedes yo no hubiera podido estar hoy hablándoles
desde este atril, y lo quiero hacer con la verdad de los hechos, y dejar como espectador en el tiempo a la historia, ya que ella es la depositaria de nuestras acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso del presente, y advertencia del devenir.

Así que en esta caminata espartana, que me ha tocado recorrer durante todo este tiempo, confieso que he sentido grandes satisfacciones: satisfacción por haberme dispensado el honor de poder servirlos, satisfacción por tener la convicción de haberlo hecho, entre todos, realmente bien, lo mejor que hemos podido; satisfacción que como rector me llena porque he aprendido más de lo que he enseñado, y si algo yo he aprendido aquí, en todos estos años de servicio, que han sido mis mejores lecciones, es que:

Como docente universitario tengo la satisfacción de haber completado un ciclo de servicio educacional en mi universidad al transitar por
la cátedra; aquí aprendí a servir con responsabilidad, afecto y dedicación a las actuales y pasadas generaciones de estudiantes de Medicina.

Como cristiano, siento alegría por comprender que en nuestro caminar diario crecimos y nos hicimos más fuertes; aquí aprendí, junto a ustedes, a caminar.

Como persona de bien, tengo en mi corazón mucha gratitud por todos los valiosos seres que sin egoísmo ni antagonismo me aconsejaron, me ayudaron y me respaldaron con aprecio y sinceridad. Aquí aprendí a conocerlos y a valorarlos.

Como gestor universitario, conocí que el principio y fin de toda acción es la persona humana con todas sus potencialidades; aquí aprendí a soñar despierto en la construcción de una nueva humanidad.

Pero también aprendí desde mi temprana edad en el hogar, valores afectivos, éticos y morales que me transmitieron mis queridos e inolvidables padres, entre los que destaco la humildad, la honestidad, la lealtad, la solidaridad y la gratitud.

Esa misma gratitud en su máximo potencial les expreso en esta iluminada noche a mis compañeros vicerrectores, y predilectos amigos, Mauro Toscanini y Elizabeth Larrea, por el trabajo fecundo, visionario, leal, perseverante, y por su valioso aporte en la gestión administrativa – financiera, y sobre todo, por el gran salto cualitativo en lo académico. Nuevamente gracias, Mauro y Liz.

Tengo también gratitud especial hacia Guillermo Villacrés, Aquiles Rigaíl, José Cifuente, y las principales autoridades, directivos y funcionarios de la universidad (dispénsenme omitir sus nombres porque son muchos) y a sus grupos de apoyo, porque trabajé junto a ellos, codo a codo, sintiéndome un auténtico privilegiado. Puedo afirmar, sin rubor alguno, que ese ha sido mi mayor acierto como Rector, el haber tenido la enorme suerte de contar con un colectivo humano sin igual, integrado por personas ejemplares, de esas que no se retraen ante el desafío ni se arrugan ante la adversidad; que no miden tiempos en la dedicación ni escatiman esfuerzos en el empeño; que no se conforman con las tareas encomendadas sino que sienten necesidad de embarcarse en nuevos proyectos, y que dan todo de sí por una causa común, aún teniendo que hacer sacrificios personales y profesionales. Quiero hacer extensiva esa gratitud a los miembros de la comunidad universitaria, especialmente al principal organismo colegiado de nuestra institución integrado por decanos, autoridades, directivos académicos, funcionarios, gremios, profesores, funcionarios de las unidades educativas y fundación SG, personal de administración y servicios y estudiantes que han estado colaborando con nosotros de alguna u otra forma, haciéndonos más gratas y llevaderas las tareas de dirección. No podré olvidarme nunca de aquellos que han compartido nuestro proyecto de Universidad, ayudándonos a enriquecerlo con sus aportaciones, confiándonos su conducción con su apoyo constante en los órganos directivos, y propagándolo por toda la Universidad en el ejercicio de sus responsabilidades docentes, investigadoras o de gestión.

También quiero recordar hoy a ese pequeño grupo de personas, pero grande en disposición que, por su diaria proximidad, por estar ahí en todo momento, a veces han tenido que aguantarme más que los demás: me refiero al personal administrativo, técnico, y de intendencia que trabaja en el Rectorado y de cuya profesionalidad me siento especialmente orgulloso.

Precisamente por eso, por tener la sensación de haber caminado en compañía, he de añadir que si yo, con mis limitaciones y defectos he podido asumir durante todo este tiempo la responsabilidad de empujar este carro y tirar de él, de procurar que los papeles de cada uno de los protagonistas de la obra se interpretaran bien, se ha debido a que siempre he sentido sobre este cargo de Rector el soplo de ese otro aliento que nos mueve la fe y la creencia en Dios, tremendamente impregnado en nosotros, sin el cual tampoco nada podíamos haber hecho, porque todo lo que hiciéramos poco sentido podía tener.

Dándole vueltas a la idea de que no somos nadie sin los otros, son muchos, pues, los hombres y mujeres de la Universidad que han trabajado sin desánimo para colaborar en todo lo que la sociedad percibe que hayamos podido hacer durante estos años. Ellos y ellas tienen tanto que ver como yo en lo que hayamos hecho bien, y menos que ver que yo, por supuesto, en lo que hayamos hecho mal.

Por eso quiero compartir méritos con todos ellos, como si se tratara del reparto de una partitura a los músicos de una sinfonía en la que solo me ha cabido el honor de ser su director.

En modo alguno tampoco hubiera podido estar aquí, desde luego, sin la sufrida complicidad de mi familia: mi esposa y mis hijos, sin duda los grandes damnificados de mi proceso de transmutación personal. Ellos sí que han sido tremendamente generosos conmigo, al aceptar mis frecuentes ausencias, ya fueran físicas o espirituales, al saber comprender mis escasas atenciones en los momentos que más necesitaban de mí. Tendré siempre con ellos una deuda impagable.

Se me hacen cortas las palabras de agradecimiento porque corto es nuestro lenguaje para expresar los afectos que sentimos cuando he de referirme a la comunidad universitaria, a tantos amigos anónimos, familiares, empresarios y banqueros, que siempre han prestado inestimables servicios a la institución y con los que ha sido enriquecedor trabajar.

Mi especial gratitud a todos aquellos que en estos últimos años nos apoyaron económicamente a través de donaciones del IR, durante la vigencia de la ley, cuyo último monto que recibimos fue de $ 3.150.947.33, y al derogarse la correspondiente ley, seguimos percibiendo anualmente por compensación la misma cantidad.

Bien, a todos ustedes porque son como cauces de agua por donde fluyen las relaciones con la sociedad, mi más sincero y profundo agradecimiento y el de toda la comunidad universitaria, ya no solo por estar presentes esta noche, sino por hacernos sentir que lo han estado siempre y que van a seguir estando mañana.

Sigan ayudándonos con su apoyo y estímulo, y también con su crítica y exigencia, pues tan necesario es lo uno como lo otro para hacer
que nuestra Universidad crezca como institución prestigiosa y de calidad, al servicio de la sociedad, que es su principal fin.

Despedida:
Cuando llegue el momento de entregar el testigo que ahora sostengo, se abrirá una nueva página en la historia de esta Casa, también repleta de nuevas ilusiones, por lo que me corresponderá con orgullo y con la satisfacción del deber cumplido, hacer entrega del mando al nuevo rector, con la esperanza, a futuro, de que el Todo Poderoso me conceda, cuando pasen los años, volver a mirar, con el latido de ahora, esta casa abierta para siempre. Esa será la mejor prueba de que lo que hemos hecho hasta ahora y hagan en el futuro ha merecido la pena.

En cuanto a lo que a mí respecta, para aquellos que sientan sana curiosidad, solo tengo que decirles que a partir de la designación de las nuevas autoridades, mi camino será el que tenga que ser: o bien regresaré a mi trabajo de la empresa familiar; o bien me embarcaré en otros menesteres donde sea útil, pero en todo caso desde donde esté, con fuerza y con toda la dedicación que el destino me depare, estaré siempre luchando como educador por legarle todo de mí a la educación de mi país; sobre todo donde domine el respeto y las ideas, donde crezca el debate que necesita el país, abriendo los espacios que rubriquen nuestro ser democrático, para estar junto a la juventud ecuatoriana, con la idea irrenunciable de un Ecuador mejor, posible, solamente, al contar con la magnitud de universidades como la nuestra para el país. Al concluir, dejo constancia de mi inmensa gratitud a Dios porque me ha permitido vivir con salud, alegría y felicidad en este mundo mágico y fantástico de la educación, y porque ustedes me han concedido el espacio para ser un compañero-guía conductor de esta querida comunidad universitaria, por lo que los llevo en el fondo de mi corazón, al descubrir, en cada saludo que recibo, un regalo de afecto y ternura; en cada consejo que me dan, un tesoro de enriquecimiento; en cada apretón de mano, una muestra generosa de reconocimiento y cariño; en cada sonrisa, una muestra de agrado y simpatía; y en cada abrazo, una adhesión de amistad y cordialidad. Por todo eso les agradezco, y por haberme permitido conocerlos y quererlos.

Les aseguro a todos que los aprecio y que tengo con ustedes una deuda y un afecto que no prescribirá nunca. Son unas personas extraordinarias y cuando me vaya me llevaré de todos ustedes las miradas y el recuerdo de sus trabajos bien realizados dentro de mi corazón. Ha sido un privilegio tenerlos como compañeros y, sobre todo, como amigos. Por eso quiero disculparme si alguna vez les he decepcionado, pero quiero asegurarles que me iré feliz por el trabajo realizado, por el buen trabajo, repito, que han realizado ustedes.

ólo quiero y sólo deseo lo mejor para la UC, y para todas y todos ustedes. Dispongan de mí como amigo personal siempre. Yo no los olvidaré nunca.

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